Videojuegos para tomar “en serio”

No todo videojuego es puro entretenimiento. Los “juegos serios” permiten a médicos simular operaciones, a internautas cazar terroristas o a analfabetos aprender a escribir. “Frontier” simula la entrada ilegal a Europa.

Hay videojuegos para ditraerse, pero también, para aprender. Hay videojuegos para ditraerse, pero también, para aprender.

La cerca de siete metros de altura parece infranqueable. Se alza sobre un hombre de piel oscura. Al otro lado: el destino codiciado, Europa. Alcanzarlo no será fácil. Los policías fronterizos se acercan.

Pero ni ellos ni el hombre al otro lado de la cerca son de carne y hueso, sino puros píxeles. Y el jugador frente a la pantalla del ordenador tiene que actuar: hacer que su hombre huya o que intente sobornar a los guardias. ¿Sólo un juego? ¿Realidad?

En el videojuego digital Frontiers, you've reached fortress Europe –en español, “Fronteras, usted ha llegado a la fortaleza Europa”- el jugador puede simular, por ejemplo, su paso ilegal a través de la frontera hispano-marroquí en Ceuta, nivel tras nivel. Si falla, se hallará de vuelta en el desierto del Sahara, a 600 kilómetros de la frontera.

Puede intentarlo por otra vía: el puerto de Rotterdam. O jugar del otro lado: ser guardia fronterizo e impedir que otros crucen, en caso necesario, a balazos, aunque disparar resta puntos.

Se trata de un juego inspirado en un tema bien serio, de la vida real. La concepción es del grupo creativo austríaco “gold extra”. Cualquiera puede descargarlo libremente del sitio de Internet www.frontiers-game.com. Muchos considerarán macabro jugar con la suerte de refugiados o guardafronteras. Pero sus creadores describen Frontiers como un “juego para el cambio”. Quieren llamar la atención sobre los problemas en las fronteras europeas.

“Los refugiados quieren que contemos su historia”

Como en realidad, en caso de emergencia, está permitido disparar contra los inmigrantes ilegales en la frontera, los jugadores de Frontiers deben verse también confrontados con la situación. La decisión de disparar se paga con puntos, pues éste no quiere parecerse a un juego belicista, de ego-shooters o disparadores en primera persona, como “Call of Duty”.

Los artistas investigaron intensamente para la producción del juego. Hablaron con refugiados, organizaciones humanitarias y voceros de los soldados fronterizos. Viajaron a Marruecos y visitaron estaciones fronterizas.

“Los refugiados quieren que contemos su historia. Dieron su consentimiento explícito para que usáramos su fisonomía para diseñar las figuras del juego”, aclaró Tobias Hammerle, del equipo de “gold extra” durante la presentación del juego en el Centro de Arte y Tecnología de Medios de Karlsruhe, en febrero pasado.

Nadie se escapa de la realidad en Frontiers. Al final, cada jugador tiene que permanecer al menos cinco minutos en un espacio virtual donde accede, a través de un click, a entrevistas con los verdaderos inmigrantes ilegales.

Un juego en el que (aparentemente) no se gana

Ese es justamente el sentido de los llamados serious games o “juegos serios”: deben animar a los jugadores a reflexionar sobre la realidad, a comprenderla a través del juego. Y ello, en relación con los temas más diversos. En los llamados newsgames, una subcategoría de estos juegos serios, por ejemplo, se trata de los más actuales sucesos políticos, de “jugar al periodismo”. Gonzalo Frasca, teórico y desarrollador de juegos, marcó el género en la red con su “September 12th”, programado como reacción a los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

La trama de Gonzalo, aleccionadora: el jugador se halla en una ciudad árabe donde se esconden terroristas. Debe identificarlos con su mirilla telescópica, pero cuando dispara, mata también a inocentes. Y mientras más inocentes mata, más habitantes se arman y se convierten en terroristas. No hay modo de ganar.

Potencial a debate

Este tipo de juegos no sólo transmite mensajes políticos por la vía del entretenimiento: “no existe ya casi ningún área en la que no se puedan emplear juegos serios”, asegura Stefan Göbel, investigador del aprendizaje lúdico en la Universidad Técnica de Darmstadt. Los estadounidenses fueron pioneros con sus simulaciones militares. Pero entretanto se identifican tres importantes áreas de aplicación: formación profesional, deporte y salud, así como publicidad (para reclutar personal, por ejemplo).

En la Universidad Técnica de Darmstad se desarrollan actualmente varios proyectos de investigación. Según Göbel, no existe hasta el momento ningún gran estudio que demuestre que realmente tiene sentido transmitir contenidos a través de videojuegos.

No obstante, el Premio Alemán de Juegos por Computadora incluye ya una categoría de “Best Serious Game”. Y el propio Göbel ha integrado más de una vez el jurado del “Serious Games Award” en la feria informática CeBIT. El año pasado, este premio se lo llevó "Winterfest", un juego con el que analfabetos funcionales pueden mejorar la lectura, la escritura y el cálculo para su vida cotidiana.

Entretanto existen diversas firmas alemanas dedicadas al desarrollo de este tipo de juegos, cuyo uso se extiende del ordenador a los teléfonos inteligentes, consolas de juegos, entre otros medios. EE.UU., los países escandinavos, Holanda, Reino Unido y Francia llevan la delantera a los germanos, afirmaThorsten Unger, gerente de la firma “Zone 2 Connect” y vocero del grupo de trabajo para "juegos serios" en la Asociación Alemana de la Industria de los Juegos por Computadora (GAME).

El tema tiene potencial, pero su efectividad sigue a debate. Göbel, por ejemplo, aprovechará la próxima oportunidad para esta discusión en "GameDays 2012“, un encuentro de científicos de todo el mundo, programado para septiembre venidero, en Darmstadt.



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