Reducción salarial: ¿Cuándo es una buena opción?

Ganar menos, pero sentirse conforme en el lugar de trabajo puede ser sinónimo de plenitud profesional, personal y familiar.

Ser un trabajador satisfecho representa hasta 88% más de productividad para una empresa. Ser un trabajador satisfecho representa hasta 88% más de productividad para una empresa.

La disminución del salario es considerada como un retroceso profesional. Muchos arriesgan su bienestar mental y físico por lo que consideran un buen pago y, para algunos, recibir un cheque con más ceros es un objetivo de vida. 

Sin embargo, hay ciertas condiciones que ponen en duda la noción de que el dinero sea lo más importante en la vida. 

De hecho, un sondeo realizado por FinanzasPersonales.com.co con la pregunta “¿Por qué motivo sacrificaría un buen sueldo?”, arrojó los siguientes resultados: 569 personas respondieron que por trabajar en lo que le gusta, 414 por estar más tiempo con su familia, 404 por tener una vida más tranquila, 140 por ningún motivo y 20 por cambiar de rutina. 

Aunque Yolanda Sierra Castellanos, directora de psicología ocupacional de la Universidad del Bosque, reconoce que la necesidad económica muchas veces prima sobre la tranquilidad laboral y hace que las personas soporten situaciones laborales estresantes o que se desempeñen en áreas no acordes a su profesión, si sus circunstancias lo permiten, FinanzasPersonales.com.co le cuenta cuándo puede ser mejor contemplar la opción de ganar menos:

1. Sentirse bien, mejor que ganar bien

Es mejor aceptar una reducción de sueldo que abandonar una buena empresa. Sea por disminución de costos o por supresión del cargo que usted desempeñaba, permanecer donde se siente cómodo, a gusto y valorado no tiene precio. Valorar una buena plaza de trabajo solo por el sueldo puede llevarlo a engrosar la larga fila de desempleo que según el Dane rodea el 10,9%. 

Además, aceptar una reducción salarial puede ser una manera de manifestar su lealtad y compromiso con la empresa, detalle que le puede ser retribuido con privilegios o un ascenso una vez las finanzas de la compañía sean saneadas.

2. Realización personal vs salarial

Si usted es consiente del trabajo que se adecúa a su pasión y a sus habilidades naturales, no lo desestime solo por el pago. Un recorte salarial no es lo ideal, pero sobreponer el dinero sobre la realización personal puede llevarlo a ser un trabajador poco eficaz e insatisfecho.

Estudios laborales, como el realizado por la consultora empresarial Crecimiento Sustentable, indican que ser un trabajador satisfecho representa hasta 88% más de productividad para una empresa. Para tomar una decisión estratégica sobre el tema, realice un análisis de las debilidades, amenazas, fuerzas y oportunidades que implicaría cambiar de empleo.

3. Dinero no es sinónimo de felicidad

Si usted no se siente a gusto en su lugar de trabajo, pese a que sus labores corresponden a su perfil profesional, le satisfacen y además están bien remuneradas, debería considerar un cambio incluso si significa ganar menos dinero. Esto lo podría beneficiar en cuanto a desempeño e imagen laboral. Una persona que realiza a gusto sus deberes es más eficaz y efectiva que aquella que los hace con descontento.

Esa insatisfacción al parecer infundada puede ser causada por los siguientes motivos: no se siente valorado en su empresa, no tiene oportunidad de ascenso, mal ambiente laboral, no considera a su jefe un buen líder o cree que la empresa para la que trabaja tiene demasiadas falencias. Un cambio siempre es bueno.

4. Lo que no tiene precio

Ganar más implica muchas veces mayores sacrificios laborales y menos tiempo. Una encuesta realizada por Mom Corps mostró que casi la mitad de la población productiva en Estados Unidos estaría dispuesta a renunciar a un porcentaje de su salario para tener una mayor flexibilidad en su tiempo. Trabajar en casa o en horarios establecidos le permite contar con espacios para su familia, hobbies e intereses personales. Estos beneficios resultan para muchos inigualables a nivel monetario.

Es más, si desea mudarse a una ciudad más pequeña para mejorar su calidad de vida, no use como excusa un menor rango salarial. Trasladarse a una zona con un costo de vida más bajo significa un sueldo menor, pero los gastos también disminuyen.

5. De empleado a empleador

Salir de la comodidad que significa trabajar para otro con un sueldo seguro y fijo puede ser una oportunidad de emprendimiento y desarrollo económico. Crear empresa no es fácil, pero si está motivado para hacerlo, piense en lo siguiente:

-Una idea clara del proyecto de la empresa que quiere: misión, objetivo, posibles socios, financiamiento y público al que va dirigido.

-Viabilidad: previsiones de gastos o inversiones al iniciarse la actividad, los recursos económicos de los que se dispone para hacer frente a estas inversiones, las fuentes de financiación disponibles y una estimación de pérdidas y ganancias de los tres primeros años. Esto para analizar si el negocio resulta rentable.

Cuando renunciar no es una opción

La experta consultada aconseja en este caso:

1. Cambie el significado del problema: no personalice lo ocurrido. Cambie la perspectiva del evento que le molesta por algo que mejore la situación. Intente hablar sobre lo que le incomoda con la persona competente.

2. Mejore su repertorio conductual: sea asertivo a la hora de relacionarse con sus compañeros. Fortalezca sus relaciones interpersonales fuera de la oficina. Asista a planes que lo animen y mantengan activo. De esta manera evitará que su vida se restrinja al trabajo y tendrá motivos de plenitud.

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