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No basta con ser buen trabajador… ¡hay que parecerlo! . Es importante cuidar aquellas conductas nocivas que día a día pueden afectar su imagen profesional. Foto: Corbis.

Es importante cuidar aquellas conductas nocivas que día a día pueden afectar su imagen profesional. Foto: Corbis.

No basta con ser buen trabajador… ¡hay que parecerlo!

Si quiere tener oportunidades reales de tener un mejor trato o un asenso dentro de la empresa, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones.

Puede que usted sea un buen trabajador, pero si su labor pasa casi desapercibida, está en serios problemas.

Para destacarse al interior de una empresa y tener posibilidades reales de crecimiento no sólo hay que ser un buen trabajador, sino también parecerlo.

Por esto, es importante cuidar aquellas conductas nocivas que día a día pueden afectar su imagen profesional y de paso dañar sus posibilidades de ascenso.

Si bien compañeros envidiosos pueden generarle una imagen en la organización, también puede suceder que usted mismo eche a perder su reputación a través de pequeñas actitudes.

La autora de “Effective Immediately: How to Fit In”, Emily Bennington, señala las áreas donde se debe tener especial cuidado en la oficina para que su reputación no se vea afectada.

Trabajando.com Argentina las presenta a continuación:

-Cuidado con la comunicación vía mail y/o chat

En el caso de los correos electrónicos, suelen dañar la imagen de una persona si ésta sólo los utiliza para enviar cadenas, cosas graciosas o para fines personales sin ninguna relación con el trabajo. Por otro lado, un correo mal redactado reflejará las habilidades de la persona que los envía.

Al momento de discutir situaciones de la empresa, es mejor evitar “responder a todos”, ya que la mayoría de los mensajes sólo tienen sentido para algunas personas y no para todos los destinatarios.

-Tener buenas relaciones

Muchas veces los jefes evalúan las relaciones interpersonales que se mantienen dentro de las empresas para determinar su futuro en la compañía. Es imposible no formar lazos afectivos con personas con las que convive la mayor parte del día, pero debe recordar que los problemas personales deben quedarse en privado.

-Aportar y no interrumpir

Cuando recién entra a trabajar, es normal estar ansioso por destacarse ante los colegas, por lo que es posible que tenga la costumbre de levantar la mano para comentar mucho sobre cualquier tema. El riesgo ahí está en que muchos de esos aportes son inútiles y a veces es mejor mostrar curiosidad y atención en lo que pasa en la reunión. No se desespere por aportar.

-La no reputación

La autora señala que lo único peor a la mala reputación es no tener reputación, es decir, que nadie lo conozca ni lo ubique. Lamentablemente, el trabajo no habla por sí solo, por lo que debe socializar con sus compañeros. Muchas veces los ascensos se consolidan cuando los compañeros dan su buena opinión de su trabajo.

“Todo entorno social tiene sus reglas no escritas. Es importante conocerlas y respetarlas, ya que el peligro de dañar su imagen está presente en todas las relaciones que mantiene en la oficina. Temas como la puntualidad, confianza, humildad y rendición de cuentas claras pueden forjar su futuro en la empresa”, explicó el gerente general de Trabajando.com Argentina, Pablo Molouny.