Los trabajadores que hacen falta en Estados Unidos

En Estados Unidos hay algunos sectores donde la crisis no parece afectar tanto. Algunos empresarios dicen tener dificultades para conseguir trabajadores calificados en el área de la información, la minería, los servicios de salud o el sector de las manufacturas.

Archivo Semana - Se estima que en EE.UU. hay unas 600.000 vacantes en el sector manufacturero. Archivo Semana - Se estima que en EE.UU. hay unas 600.000 vacantes en el sector manufacturero.
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BBC

Y es que a pesar de tener una alta tasa de desempleo, que se situó en el 9% en octubre, algunos sectores de la economía estadounidense sufren la falta de mano de obra especializada.

Un estudio divulgado recientemente por la consultora Deloitte junto al Instituto de Manufacturas calcula que hay unas 600.000 vacantes en el sector manufacturero porque los empresarios no encuentran a trabajadores suficientemente calificados.

El problema de la falta de mano de obra no es nuevo en Estados Unidos. Lo que sorprende a los analistas, es que se mantenga en un momento en el que 13,9 millones de estadounidenses están desempleados.

Pero la analista del Insituto de Políticas Migratorias de Washington Madeleine Sumption indica que "el alto desempleo no significa que algunos profesionales especializados no sean difíciles de encontrar" y que hay "algunos puestos específicos donde la demanda sigue muy fuerte".

"En cierta manera, estamos limitando un recurso enorme con el que siempre habíamos contado, la inmigración de ingenieros, científicos y otros profesionales altamente especializados para que se unan a la fuerza de trabajo de Estados Unidos", explicó a la BBC.

Inmigrantes

Según indica Sumption, en el sector sanitario, la tasa de desempleo de trabajadores especializados es del 3%, seis puntos por debajo de las cifras generales de desocupación.

"Esta es una economía que todavía está a la búsqueda de trabajadores. Generalmente, profesionales altamente especializados", opinó.

Para la analista, en este escenario las personas que cumplan esos requisitos pueden pensar en inmigrar a Estados Unidos y aprovechar la oportunidad.

No obstante, alerta que pueden enfrentar dificultades a la hora de homologar su título o se pueden encontrar en la situación de que la formación y experiencia que tienen en su país de origen no sea la misma que les exige el mercado estadounidense, lo que les obligaría a invertir en más capacitación.

Además, los trabajadores tienen que poder comunicarse en inglés y tener el vocabulario técnico suficiente para poder desarrollar su empleo.

Pero en esta situación hay una paradoja. Y es que, como indica el profesor Gary Gereffi, director del Centro de Globalización, Gobierno y Competitividad de la Universidad de Duke (Carolina del Norte), en Estados Unidos también hay un problema de "fuga de cerebros".

El aumento de las restricciones para conseguir visas de inmigrante después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 ha provocado que muchos profesionales extranjeros regresen a sus países tras concluir sus estudios de Doctorado o sus maestrías en Estados Unidos.

"En cierto modo, estamos limitando un recurso enorme con el que siempre habíamos contado que es la inmigración de ingenieros, científicos y otros profesionales altamente cualificados que se unían a la fuerza de trabajo de EE.UU.", sostiene.

Guerra por los talentos

Para el profesor Arie Lewin, de la Escuela de Negocios Fuqua de la Universidad de Duke, las empresas estadounidenses están viviendo una "guerra para conseguir talentos".

La falta de mano de obra especializada aparece en el estudio de Lewin como uno de los motivos principales que llevan a las empresas a trasladar sus actividades a otros países.

Según el profesor, incluso las empresas medianas están aumentando sus inversiones para ubicar en el exterior sus negocios y advierte del riesgo de que la "guerra por los talentos" se haya transformado en un problema global.

Para Gereffi, el problema no es sólo de oferta de mano de obra especializada sino también es de demanda, puesto que hay muchas personas con esas características que están desempleadas o con trabajos para los que están sobrecalificados.

"Una vez que esté claro dónde estará la demanda y dónde van a invertir el gobierno y las empresas, creo que, con tan buenas instituciones académicas podemos generar los talentos necesarios", indicó.

Pero, los expertos temen los efectos a largo plazo si la falta de profesionales especializados se mantiene por mucho tiempo en el mercado de trabajo.

"Cada vez más, la innovación se hará fuera de Estados Unidos", concluyó Lewin.

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