Los ejecutivos también lloran (por la crisis)

No todo el mundo es capaz de lidiar con la presión de ser un alto ejecutivo. Lea la historia de Paul Juljiun, exdirector de una empresa de productos orgánicos a quien el estrés llevó incluso a desnudarse en la oficina.

Muchos directivos sufren más estrés desde que se desencadenó la crisis financiera mundial. Muchos directivos sufren más estrés desde que se desencadenó la crisis financiera mundial.
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BBC

No todo el mundo es capaz de lidiar con la exigencia de ser un alto ejecutivo y la situación económica mundial después de 2008 ha puesto aún más presión sobre el puesto de director ejecutivo en las grandes empresas.

Paul Juljich es uno de los que sucumbió. Era director de una empresa multimillonaria de alimentos orgánicos que cotizaba en la bolsa de valores de Nueva Zelanda.

"Yo creía que a los 40 años tenía una vida perfecta", cuenta, "construí una mansión enorme, tenía un Ferrari estacionado en la entrada, una piscina cubierta de 25 metros, cancha de tenis, entrenador personal, y viajaba por
el mundo libre como un pájaro".

Pero cree que lo perdió todo por el estrés y por llevar un estilo de vida equivocado.

"Durante algunos años trabajé muy duro y me ocupé de muchos asuntos", recuerda el exejecutivo, "pero un día no pude levantarme de la cama. Estaba en posición fetal, en completa oscuridad, pensando en el miedo que me daba el mundo y en que no podía ni quería hablar con nadie".

Empezó a experimentar bruscos cambios de humor, que luego fueron diagnosticados como trastorno bipolar.
"Cuando estaba eufórico creía que era invencible, firmaba contratos indebidos y me desnudaba en la sala de juntas".

"Estaba atravesando una profunda crisis emocional y no recuerdo muchas de las cosas vergonzosas que hice. El estrés me arrastraba, y yo no podía controlarlo".

Buscó entonces ayuda psiquiátrica e ingresó en una clínica en Estados Unidos.

Mientras estuvo allí, investigó todo lo que pudo acerca del estrés y escribió un libro.

"Existe desde la época de las cavernas, y siempre habrá estrés", concluye Juljich al compartir su historia con la BBC.

Nuevos desafíos

Antes de la crisis financiera internacional había más acceso al capital y los ejecutivos podían expandir sus negocios en un mercado en crecimiento.

Pero en la actualidad hacen falta habilidades y aptitudes específicas para dirigir empresas en un contexto económico muy distinto.

Algunas personas no tienen esas capacidades, opina Toby Lapage-Norris, de la empresa de búsqueda y selección de directivos Boyden Executive Search.

"Hace falta personas diferentes para manejarse en contextos diferentes".

Con una red de 70 oficinas en 40 países, Lapage-Norris ha notado que los reemplazos de directores ejecutivos ocurren con más frecuencia que antes.

El mayor desafío consiste en mantener la confianza de inversores y accionistas en un momento en que el mercado ejerce una presión corporativa considerable.

"Algunas personas tienen la capacidad, pero no necesariamente la experiencia", explica Lapage-Norris, consultado por la BBC.

"Hay oportunidades para hacer reestructuraciones y recortes", dice, "pero la habilidad real es saber cómo comenzar después a crecer a través de la innovación".

Más humildad

Algunas compañías ven que su potencial ya no depende tanto del mercado local y que su expansión está ligada ahora al crecimiento de las economías emergentes.

Esto requiere un equipo directivo que sepa moverse en un contexto gobal.

"Se necesitan ejecutivos que tengan el coraje de hacer lo que deben hacer, y también la humildad para reconocer que quizás no son las personas idóneas para hacerlo", insiste el experto en selección de directivos.

"¿Habrá alguien capaz de asumir esto delante de accionistas e instituciones?", se pregunta Lapage-Norris.

Lapage-Norris dedica más tiempo a las organizaciones a las que asesora para entender mejor lo que realmente necesitan, en lugar de responder directamente a lo que piden.

Y según su criterio, es indispensable que un candidatos a nuevo directivo comprenda que el mundo de los negocios ya no es el mismo.

"Buscamos a gente con aptitudes transferibles, que pueden moverse en diferentes geografías, tecnologías o mercados", afirma el experto seleccionador de directivos.

Sin embargo, y por mucha versatilidad que se tenga, siempre hay presión y estrés en los puestos ejecutivos: son los que toman las decisiones y deben demostrar valentía, confianza y compromiso.

Pero, según parece, en tiempos de incertidumbre financiera también necesitan más humildad y menos ego. 
                                                               

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