Valores que enseñamos a los niños, con el dinero

por María Inés Sarmiento Díaz

Los niños y niñas adquieren la mayoría de valores en su familia. A medida que crecen y se desarrollan, están expuestos a valores y antivalores de otras personas

Valores que enseñamos a los niños, con el dinero Valores que enseñamos a los niños, con el dinero


Quiero iniciar este artículo, con apartes de una carta que me envió Marco Vinicio Corrales, lector de esta serie sobre Formación Financiera para Niños y Niñas, en Dinero.com. Él dice lo siguiente:

"En mi opinión el ser emprendedor y empresario requiere más que poseer extensos conocimientos de administración de negocios; exige la conciencia y vivencia de una serie de valores que van a permitir que el individuo asuma la iniciativa y tenga la capacidad de desarrollarla aprovechando las oportunidades (muchas de ellas desconocidas hasta que no se asuma la aventura) y haciendo frente a los riesgos y obstáculos que se encontrarán en el camino del emprendimiento y luego mantenerla y proyectarla en el futuro para convertirla finalmente en una empresa.

Dentro de su artículo veo una serie de valores muy importantes para cualquier proyecto emprendedor y por ello quisiera preguntarle qué dinámicas me recomendaría para poder cultivar valores como por ejemplo iniciativa, persistencia, creatividad, tenacidad, trabajo en equipo, orientación al logro, orientación a los resultados, resiliencia, disciplina en el largo plazo, que entre otros considero son valores fundamentales que un emprendedor debe poseer para llegar al tan anhelado sueño de ver convertir una iniciativa de negocio en una empresa "


Esta carta resalta la importancia de los valores, yo diría que no sólo para los emprendedores, sino para toda persona y en el caso específico de este artículo, la importancia de que los niños desarrollen y practiquen valores cuando eligen maneras de generar ingresos y cuando administran el dinero ganado.

Antes de continuar, le invito a que reflexione un momento en las siguientes dos preguntas: a) ¿Cuál es el principal valor que usted considera un requisito, para ser amigo(a) de una persona? b) Imagine que usted está sin empleo y en este momento no recibe ingresos de ninguna fuente. Le ofrecen la oportunidad de ganar mucho dinero haciendo algo que no es correcto. ¿Qué decisión tomaría? Las respuestas a estas dos preguntas, tienen que ver con los valores que son importantes para usted.

Existen muchas maneras de entender los valores. Para efectos de este artículo los valores son características, cualidades o principios importantes para cada uno de nosotros, los cuales guían nuestro comportamiento y deseamos tener o encontrarlos en los demás. Por ejemplo, la bondad, libertad, honestidad, justicia, equidad, responsabilidad, alegría, etc. En la carta de Marco Vinicio, él menciona otros valores como la iniciativa, persistencia, creatividad, tenacidad y otros.

En contraste, vamos a entender los antivalores, como características, “defectos”, estados de los que deseamos huir, pues producen desagrado o insatisfacción. Por ejemplo, maldad, traición, desconfianza, intransigencia, intolerancia, injusticia, deshonestidad, etc. Implican rechazo o violación de los valores.

Los valores nos acercan a la Cultura de Prosperidad, mientras que los antivalores nos alejan de la misma.

Recordemos: La Cultura de Prosperidad, es un sentimiento duradero y profundo de abundancia, que genera paz, tranquilidad, seguridad y felicidad. También es un proceso que implica: a) Ser consciente de los recursos que se poseen, b) Mantener una actitud positiva hacia la vida y hacia lo que se posee, la cual permite a la persona disfrutar lo que tiene, sentir abundancia y seguridad en sí misma y en el entorno y c) Manejar adecuadamente los recursos (pocos o muchos) que se poseen, entre ellos el dinero.

En este artículo, quiero resaltar la importancia de los valores en relación con el dinero.

Para Leonard Read (1898-1983), fundador de Foundation for Economic Education, (FEE) la economía se refiere al proceso de decisiones que toman las personas en relación con la vida económica y financiera. Para él, todas las decisiones tienen una dimensión moral. Las grandes verdades de la economía nacen en los valores éticos. Para él, los principales valores a enseñar a los niños, relacionados con la economía, son : La responsabilidad (capacidad de responder por sus propios pensamientos, sentimientos y actos), el autodominio (habilidad de poder controlar con su voluntad, sus propias acciones), la solidaridad (compartir con los menos afortunados), el cumplimiento de lo prometido o respeto por los compromisos, la integridad, la honestidad y el agradecimiento.

Otros valores relacionados con el dinero, son, la credibilidad (importancia de que otras personas confíen en nosotros), la austeridad (importancia del ahorro), la paciencia (capacidad de espera), la serenidad (conservar la calma en medio de situaciones adversas), la disciplina (la capacidad de ejercer control sobre nuestros deseos, palabras, conductas, etc.)

Los valores que vivimos son importantes en relación con el aspecto financiero, pues por un lado nos permiten sentirnos bien con nosotros mismos al obrar en forma correcta y por otro lado, nos abren o nos cierran puertas en nuestras relaciones con otras personas. Si una persona en un negocio, les roba a sus socios, se está cerrando puertas, pues nadie querrá hacer negocios con ella. Si una persona se compromete a pagar una deuda un día determinado y así lo hace, se abre puertas, pues en un futuro al solicitar un préstamo, las personas se lo darán con gusto por sus referencias. Si una persona es disciplinada en el manejo del dinero, puede lograr tener una fortuna en sus manos, mientras que le será más difícil hacerlo, si no tiene disciplina para ahorrar e invertir.
Los niños y niñas adquieren la mayoría de valores en su familia. A medida que crecen y se desarrollan, están expuestos a valores y antivalores de otras personas en otros contextos. Es importante que padres e hijos(as) hablen acerca de los valores y por qué son importantes para toda la familia. Sin embargo, más que hablar, los niños necesitan del ejemplo que como adultos les demos. El aprendizaje de los valores se da en la medida en que los vivimos. Por ejemplo, para que los niños aprendan la honestidad, lo primero es ser nosotros honestos (diciendo la verdad, manejando en forma correcta nuestro dinero y el de los demás, entregando a cada persona lo que nos hemos comprometido a entregar, devolviendo los objetos que nos prestan, etc.), también es importante orientar a los(as) niños(as) para que se comporten de manera honesta en todo momento, hablar de la honestidad (según el contexto y las experiencias cotidianas) y facilitar situaciones en las que los niños(as) pongan a prueba su honestidad.
Los valores y antivalores, se aprecian: a) En la forma de ser de una persona. Por ejemplo, cuando decimos de alguien que es amable, alegre, respetuoso, activo, puntual, colaborador, solidario, bondadoso, reflexivo, etc., estamos hablando del modo de ser de esa persona y b) A través de sus comportamientos. Por ejemplo, Juan hace una colecta para una obra de caridad y cuando ha recogido el dinero, decide gastarlo en un viaje de placer para él mismo. Podemos deducir por este comportamiento de Juan, que es deshonesto, poco delicado, irresponsable, mentiroso, etc.
Algunas personas con tal de tener dinero, sacrifican su modo de ser (dejan de ser honestos y se vuelven deshonestos, dejan de ser respetuosos y comienzan a irrespetar los compromisos adquiridos, etc.) y comienzan a presentar conductas que reflejan más antivalores que valores. Por ejemplo, matan, mienten, roban a otros, con tal de tener dinero. Son personas que le dan más valor al tener, y orientan lo que hacen y lo que son, en función de tener más. En ese momento, comienzan a alejarse de la Cultura de Prosperidad. Como plantea Roberto Salazar, suelen ser personas sin escrúpulos, frías, calculadoras, insensibles al entorno social, quienes se hacen merecedoras del desprecio, la desconfianza y el rechazo por parte de nuestros semejantes, cuando no del castigo por parte de la sociedad .
Algunas personas piensan que con dinero pueden conseguir todo lo que desean: Admiración por parte de otros, respeto, amor, seguridad, paz, etc. Piensan que con dinero no tendrán preocupaciones. Por ejemplo, pueden pensar: “Cuando tenga dinero seré feliz”, “Cuando tenga dinero me sentiré en paz”, “Cuando tenga dinero seré fuerte y poderoso”. Creen que el dinero les proporcionará todo esto. Sin embargo, el dinero no da poder, ni alegría, ni amor. El dinero aunque es importante, no tiene el poder de crear o de transformar valores. Si al tener más dinero, una persona cambia sus valores (Por ejemplo, al tener más dinero se vuelve tacaña), no es debido al dinero, sino a sus decisiones.
Es muy importante facilitar que los niños desarrollen modos de ser y comportamientos que reflejen valores de prosperidad, enseñarles a adquirir dinero de manera ética y legal y enseñarles que cuando una persona le da más importancia a tener dinero que a hacer las cosas correctamente para lograrlo, comienza a perder ella misma el respeto y comienza a generar malestar en los demás. Esto la acerca a la Cultura de Pobreza.
Veamos algunas actividades que podemos llevar a cabo para facilitar que los niños(as) desarrollen valores de prosperidad
- Narrar cuentos y usar historias en las cuales se aprecien valores que queremos transmitir. Cuentos de hadas, historias de personajes e historias religiosas concretan los valores en comportamientos que los niños pueden comprender.

- Enseñar a los niños desde pequeños, la equidad manifestada en la “regla de oro”: “No hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan a ti”.

- Buscar la oportunidad como familia, de ayudar a otros más necesitados. Visitar hospitales, hogares geriátricos y dedicar tiempo a estar con las personas que allí se encuentran. Mostrar bondad y compasión hacia otros.

- Al realizar cualquier juego mostrar la importancia de hacerlo de manera honesta sin trampa.

- Preguntar a los(as) niños(as) las consecuencias de obrar de manera incorrecta. Por ejemplo, si una persona se compromete a realizar una acción y no lo hace, qué consecuencias hay para ella misma y para los demás implicados? ¿Es un valor o un antivalor?

- Enseñar a los niños a trazarse metas para desarrollar valores. Por ejemplo, ser pacientes, ser tolerantes, ser organizados, etc. Convertir cada meta en una conducta observable. Por ejemplo, ser pacientes, significa que voy a quedarme callado en lugar de decirle a otra persona que se apure; o ser tolerante, significa que cuando el hermanito menor tome sin permiso mis cosas, en lugar de decirle “No seas necio”, voy a pedirle amablemente el favor de que las devuelva. O ser organizados, significa tender todos los días la cama. El niño marca en una planilla, cada vez que cumple su meta.

- Enseñe a los niños la compasión y la tolerancia, evitando colocar etiquetas o apodos a los demás, pues las personas pueden no estar de acuerdo o pueden sentirse heridas. Por ejemplo, no decir a otros niños: “Eres gordo”, o “Los negros son feos”, o “Eres gay”, o “Los pobres son sucios”, etc.

- Solicite y conserve una lista con los teléfonos de los niños que cursan el mismo grado que su hijo(a). Todos los días pregunte al niño(a) si todos sus compañeritos asistieron al colegio. Cuando un niño(a) no asista al mismo, anímelo a que llame por teléfono para averiguar si está bien. Enséñele que esto se llama solidaridad.

- Enseñe al niño canciones que resalten valores y analice con ellos aquellas canciones que enfaticen algún antivalor.

- Festeje con su familia la “Semana de…” Anote en el espacio el valor que quiera trabajar. Por ejemplo, esta semana es la “Semana de la generosidad”. Pregunte a los niños qué entienden por generosidad, y explíqueles en sus propias palabras y a través de ejemplos, a qué se refiere este valor. Pida a los niños que piensen cómo pueden ser generosos esa semana, con quién van a ser generosos, en dónde van a serlo, etc. Felicítelos por sus ideas y al finalizar cada día de la semana, pregúnteles cómo fueron generosos.

Estas son algunas sugerencias para enseñar valores de prosperidad a los niños y niñas. Sea creativo e idéese otras maneras de transmitir valores.

 

Autora del libro “Cómo facilitar el despertar financiero en los niños y niñas” Editorial El Manual Moderno.
- Autora: Colección de seis módulos dirigidos a padres y docentes sobre “Formación Financiera para niños” En: www.minidocs.es
- E-mail: misdpg@yahoo.com

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