No se gaste los dividendos

por Raul Armando Cardona, profesor de Finanzas Universidad EAFIT

Cadenas comerciales están ofreciendo a quienes compraron acciones por su intermedio gastarlas en productos de sus tiendas. Diferencie claramente entre lo que es ahorrar, invertir y gastar.

La economía china crecerá este año un 5%, en parte gracias al plan de estímulo gubernamental destinado a fomentar el crédito. La economía china crecerá este año un 5%, en parte gracias al plan de estímulo gubernamental destinado a fomentar el crédito.

Próximamente comienza la entrega de dividendos de Ecopetrol a sus accionistas, los cuales empezarán a recibir en cuotas periódicas desde abril 25, situación que ha generado por parte de las grandes cadenas de almacenes que sirvieron de plataforma para la colocación de estás acciones, para que inviten a sus clientes a que “inviertan en sus tiendas” con el producto de los dividendos, por esto me pareció interesante comentar algunos aspectos sobre las diferencias entre ahorrar, invertir y gastar.

Es importante recalcar que se ahorra para previsión, para tener con qué cubrir imprevistos, para tener fondos suficientes para subsistir si se pierde temporalmente el empleo, o para comprar algún activo real en el corto o mediano plazo,( como un carro, un apartamento, dotar un apartamento, un electrodoméstico, etc.); también para planear los gastos de una boda, de un viaje, de etc.

Ahora, la rentabilidad de las cuentas de ahorro es muy baja, 3% al año, precisamente porque están en cualquier momento a disponibilidad de los depositantes; esto ni siquiera compensa la pérdida del poder de compra del dinero que está ahorrado, causada por el aumento general de precios (fenómeno conocido como la inflación). Por ejemplo, en el año 2007 se tuvo una inflación del 5,69% y en este caso, una cuenta que rindió el 3% anual, perdió dinero, lo cual se refleja en que el dinero que se dispone al final del año, sumando los intereses, no alcanza a comprar la misma cantidad de bienes y servicios que al inicio del año compraba.

Y eso que no se está incluyendo en el tema de la rentabilidad la retención del 7% a los rendimientos financieros obtenidos, o los desembolsos que automáticamente hacen las instituciones de las cuentas, por el costo trimestral de la tarjeta, o la compra de la libreta de ahorros; y si son de un determinado monto en adelante, el pago de la contribución a los movimientos financieros. Por todas estas razones, las cuentas de ahorro no son de ahorro, sino de desahorro.

Peor resultado se genera si el dinero está depositado en una cuenta corriente, que no genera intereses, pero sí algunos de los costos mencionados anteriormente. Por eso en estos depósitos la cosa es más color de hormiga al pensar en rentabilidad. Por lo expuesto hasta aquí, tener sumas representativas de dinero en cuentas de ahorro o en cuentas corrientes no está acorde al objetivo financiero de incrementar el patrimonio. Sería más conveniente tener los dineros en un encargo fiduciario de una institución financiera, la cual puede ser la misma donde se tiene las cuentas de ahorros, dado que si se necesita dinero, se puede trasladar del encargo a la respectiva cuenta para cubrir los gastos normales programados del mes o cuando los requiere para cualquier otro asunto.

A diferencia, invertir dinero, tiene que ver más con colocar recursos en una institución, fondo de inversión (ahora llamados carteras colectivas), comprar un activo financiero, acciones, CDT, inmueble, etc., para que lo invertido crezca en el tiempo, sumando las ganancias que estos generan al monto inicial, lo que implícitamente lleva el concepto de la reinversión. ¿Será que esto ocurre si son depositados a alguna cuenta los rendimientos de un CDT, o los dividendos generados de una acción, o los intereses de un bono o título de tesorería –TES?; no, lo más probable es que se gastarán, una vez estén disponibles, porque caen en lo que en economía se denomina la trampa de la liquidez.

Obviamente se debe tener en cuenta el objetivo de inversión, porque si estos recursos generan una renta de la que se vive, claro es que tendrán que gastarse, pero ojalá no en su totalidad. Si esa es la situación, lo recomendable es que se acumule al dinero invertido al menos el porcentaje de la inflación por año, para que el dinero no pierda capacidad adquisitiva en el tiempo y después, se termine usando tanto los intereses como el capital para vivir, hasta que se terminan ambos y allí la situación financiera para los rentistas se complica.

Por ello, quienes vayan a recibir dinero proveniente de dividendos de Ecopetrol (o de otras acciones, o de otros rendimientos como intereses o arriendos), si lo que se quiere es que el dinero crezca con el tiempo, no lo gastemos en las cadenas de supermercados que ofrecen estos planes y menos como lo están presentando “para que los inviertan” (querrán decir para que los gasten allí). Ahora, si son cantidades pequeñas, piensen en invertirlas en una cartera colectiva, o compre más acciones con lo producido; eso sí, tenga en cuenta que la cantidad lo amerite, para que pueda cubrir las comisiones que esto genera al comprar o vender acciones por intermedio de un operador de bolsa.

 

 

Por: Raúl Armando Cardona

Docente Adscrito al departamento de finanzas. Universidad EAFIT

 

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