Cómo administrar el riesgo personal

por Raúl Armando Cardona

Incertidumbre es cuando no tenemos seguridad de lo que ocurrirá en el futuro. Riesgo es la incertidumbre que importa porque afecta el bienestar de las personas. Una guía práctica que le dirá cuándo no asegurarse. Columna de Raúl Armando Cardona.

Cómo administrar el riesgo personal Cómo administrar el riesgo personal

Como parte de la planeación financiera y con miras a tener mayor tranquilidad sobre los imprevistos que la vida depara, uno de los aspectos importantes a considerar por las personas es cómo cubrir los imprevistos que la incertidumbre genera, cómo afectan los resultados económicos de las personas con qué instrumentos y a que costo.
¿Qué se entiende por incertidumbre y por riesgo, bajo la óptica académica?. En primer lugar, la incertidumbre se presenta cuando no tenemos seguridad de lo que ocurrirá en el futuro; el riesgo a su vez es la incertidumbre que “importa” porque afecta el bienestar de las personas (Valuation, Capítulo 4, Administración del riesgo).


En general, el ser humano tiene aversión al riesgo, por lo que puede considerarse es una característica de las persona; actuamos bajo este principio cuando tratamos de protegernos para evitar riesgos (ej. llaves de seguridad, cajas fuetes, no salir en sitios donde no se recomienda), cuando tomamos decisiones para disminuir el impacto negativo del riesgo visualizado (ej. tener seguros) o cuando se prefiere una rentabilidad dada con el mínimo posible de riesgo (para tomar decisiones de inversión).

 

Si cada uno identifica los riesgos que tiene en su vida y los que tiene los activos que posee, puede empezar definiendo las medidas que estaría dispuesto a tomar para cubrirse de los imprevistos que pueden generarse, a esto se le llama administración del riesgo.


Quizás de estos riesgos, se podría generalizar que hay tipos de riesgos personales y en los bienes que se poseen. En cuanto a los primeros, los personales, son el riesgo a no tener vida, a la incapacidad total o parcial, a quedar desempleados, a la falta de salud o a su deterioro, a las enfermedades catastróficas, etc. Por ello es importante ser consientes de los riesgos que se tiene, tomar medidas de protección mínimas y además estar asegurado para que en caso de presentarse alguna de estas situaciones, exista una cobertura económica que las indemnice.


Con respecto a la salud, si bien exístela cobertura del régimen contributivo y un número considerable de EPS entre las cuales elegir para afiliarse y obtener los beneficios de la Ley 100 de 1993, también cada vez hay mayor conciencia de las dificultades de acceso y de la calidad del mismo, por lo que tener mejor cubrimiento de riesgos con pólizas de medicina prepaga o planes complementarios es algo importante a considerar, sobre todo cuando se trata del bien más preciado de una persona, su salud.


Con respecto al riesgo que puede afectar los bienes o activos de que disponemos y por consiguiente del patrimonio que poseemos, pueden ocurrir eventos que generen pérdida total o parcial de los mismos: siniestros como incendios, terremotos, asonadas, inundaciones, etc. Por ello también debe tenerse pólizas para asegurarlos y no arriesgar a pérdidas de ellos ocurridas de la noche a la mañana y quizás afectando significativamente la tranquilidad económica del afectado.


Usualmente la mayoría de las personas que tiene vehículos los tienen asegurados, contra robo, choques, responsabilidad civil, pérdida total o parcial, etc. No siempre ocurre lo miso con la vivienda y los bienes que en su interior reposan, lo que deja expuestos ante imprevistos.


Seguros, cuidado con los sobrecostos
Es importante saber que no se tienen dobles seguros, por ejemplo de la vivienda en una póliza personal y otra de la administración de la unidad o urbanización donde se reside, que usualmente también le tiene asegurado su inmueble, en la parte externa.


Con respecto a las pólizas de seguros para vehículos, es importante saber que cuando los propietarios reclaman alguna cobertura a las compañías de seguros, a veces se encuentran con la desagradable sorpresa de que el valor asegurado es mayor al valor comercial, por lo que no reconocen todo el valor cubierto por el se estaba pagando.

 

Por ello, debe conocerse que las pólizas voluntarias de seguros de vehículos se pueden renegociar en el valor de las primas en cualquier momento - sin tener que esperarse hasta la que se vaya a renovar el contrato de seguro, con el fin de que esa póliza se ajuste al nuevo valor comercial del carro; son pocos los propietarios de vehículos que saben que tienen ese derecho y las aseguradoras tampoco han estado muy interesadas en que el tema sea de público conocimiento.


Ahora, con respecto a los seguros de vida, éstos cambian si se es soltero o casado, dado que para quien tiene una familia, la prioridad es dejarlos asegurados en caso de faltar, distinto a quien no considera que debe dejar beneficiarios)

¿Necesita usted un seguro de vida? Responda a estas preguntas según su situación:
Es soltero, sin personas dependientes (sólo invalidez). Solteros con dependientes (que pasaría si muere, ¿quién se haría cargo de ellos? (padres, tía, sobrino, hijos, etc.).

 

Casados sin hijos, los dos cónyuges laboran y son autosuficientes económicamente, no necesita seguro de vida. Casados y sólo un cónyuge trabaja, sin hijos, el (ella) ¿necesita seguro de vida?, la respuesta está en función de si desea conservarle al sobreviviente el nivel de vida actual. Casados, con hijos dependientes, es necesario criarlos y educarlos, contar con el seguro de vida hasta que ellos sean autosuficientes.

 
Reúnase con su asesor de seguros o busque uno para que le brinde una asesoría integral al respecto. Evalúen los riesgos y las pólizas que en la actualidad posee, determinen si son las adecuadas y suficientes o si deberá adicionarlas o tomar otras nuevas que desea tener; también presupueste los pagos que cada mes o cada año deberá realizar, cumplidamente y sin interrupción, para no quedar desprotegido en cualquier momento por el no pago oportuno en las fechas indicadas, analizando la capacidad de pago según su flujo de caja.

 

Además analice alternativas diferentes de seguros: los que son sólo seguro (está cubierto mientras pague pero no se recupera nada en el futuro; los mezclados con ahorro programado para tener un porcentaje de recuperación de lo pagado en el largo plazo; los que son mezclados seguro y recuperación y cuentan con beneficio tributario, para aliviar el pago de impuestos si está obligado a pagarlos.

 

 

Raúl Armando Cardona

Docente adscrito al departamento de finanzas. Universidad EAFIT

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