¿Juntos pero no revueltos?

Algunas parejas dejan la billetera fuera del altar y en el momento que los declaran marido y mujer aprietan el bolsillo para seguir viviendo como solteros.

En el matrimonio los gastos no se pueden ocultar. En el matrimonio los gastos no se pueden ocultar.

Javier Ángulo, experto en finanzas manifiesta que no hay nada más peligroso para un matrimonio y una familia, que el que alguno de los cónyuges esconda lo que gasta.

Cuando la gente se casa, sin importar el tipo de matrimonio, están tomando la decisión de acompañarse en las buenas y en las malas, resulta que esa frase también encierra el presupuesto del hogar. 

En una pareja pueden existir secretos que se pueden ocultar hasta la tumba, pero hay otros imposibles de sostener a largo plazo, como los relacionados con el dinero.

Ayudarle a otros

Aunque sea para hacer alguna buena obra o donación, debe comunicarlo a su pareja, para evitar malos entendidos. ¿Se imagina lo que puede pasar si su cónyugue piensa que se está ganando el dinero con otros?. Está demostrado que cuando nacen esas dudas a la par florece la desconfianza.

“A muchos les da temor porque la pareja puede reaccionar de forma violenta y más cuando se trata de gastos que no deben haberse hecho. Por ejemplo usar la tarjeta de crédito de manera indebida”, asegura el experto.

Otra de las situaciones más comunes por la que las parejas se enfrentan en asuntos de dinero es cuando alguno decide ayudarle a algún familiar o amigo a cubrir alguna deuda.

Tratándose de suegras el asunto se torna a veces más complicado. Decidir ayudarle a  la mamá a pagar un préstamo o darle una mensualidad y no comentarlo, es algo así como un nocaut de boxeo.

“El problema no es el gasto si no el no contarlo y puede desembocar en frases hirientes que dañan la relación”, dice Angulo.

Vivir soltero pero casado

Conservar algunas costumbres financieras que se tenían cuando era soltero, en un matrimonio no son recomendable porque casi siempre “empezamos a mentir para ocultar gastos: “no mí amor yo no gaste ese dinero”, termina convirtiéndose en una frase de rutina para salir del paso pero que el otro no nos va a creer.

En una relación de pareja hay que abrir dos cosas a la par: la billetera y el corazón, si los gastos excesivos son asuntos de adición o de infidelidad  debe buscar ayuda cuanto antes para el primero y ser franco en lo segundo.

“En materia de chequera matrimonial, hay que ser muy abiertos y trasparentes, es como dejar el celular a su pareja, ¿quién puede temer a eso?”, pregunta Ángulo.

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