EE.UU., el posible default y el duro impacto en el bolsillo de sus ciudadanos

Mientras se estanca el debate político en torno al presupuesto y la deuda nacional, BBC Mundo habló con ciudadanos de diferentes sectores sobre sus perspectivas.

Cómo afectaría un recorte de gastos al bolsillo de los ciudadanos norteamericanos. Cómo afectaría un recorte de gastos al bolsillo de los ciudadanos norteamericanos.
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Siguen estancadas las discusiones entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los líderes del Congreso sobre un presupuesto nacional que pueda ser aprobado por la mayoría de los legisladores.

Ninguno de los partidos quiere dar su brazo a torcer con respecto a cuánto y dónde recortar el gasto social o cómo cambiar el código impositivo para generar ingresos para así presentar un plan que reduzca la deuda nacional de US$14,3 billones.

El acuerdo al que se llegue también está ligado a un pedido del ejecutivo para elevar el nivel de endeudamiento del país para así cumplir con sus obligaciones financieras. De no aprobarse y promulgarse para el 2 de agosto, el gobierno federal entraría en cesación de pagos con un efecto que muchos analistas tildan de "catastrófico".

Doreen Hodges, madre de dos hijos discapacitados

Doreen vive en Washington D.C. con su esposo y dos hijos que fueron diagnosticados con síndrome de Down y parálisis cerebral y autismo. Los niños dependen del sistema de asistencia de salud Medicaid, un programa que está en la mira dentro del plan de recortes. Son una familia de bajos recursos que también recibe otra asistencia social.

"Estoy muy preocupada. Todo lo que hacemos está basado en el seguro de salud. Es parte de nuestra vida diaria, cómo nos mantenemos saludables, cómo comemos saludablemente y compramos medicamentos".

"Mis hijos necesitan sus diagnósticos, controles, citas médicas, tratamientos y servicios posteriores para su continuo progreso".

"Los republicanos tienen que darse cuenta que muchos de sus electores también dependen de Medicaid, sobre todo en este clima económico".

Gonzalo Palza, trabajador comunitario

Gonzalo es el gerente ejecutivo del Centro la Familia, en la ciudad de Salt Lake, Utah, donde asiste a comunidades necesitadas, particularmente la inmigrante. Uno de los programas fundamentales se llama Head Start, que brinda educación preescolar a niños de bajos recursos y con necesidades especiales. Head Start está siendo asediado por un grupo de nuevos legisladores en el Congreso.

"El programa que nosotros ofrecemos se concentra en los niños de inmigrantes desde las tres semanas de edad hasta los cinco años. Les ofrecemos transporte, alimentación, salones, currículum y todo el apoyo de salud que se requiere".

"El propósito es que los niños lleguen al sistema de escuelas públicas en las mismas condiciones que otros".

"Las comunidades necesitadas, que son en su mayoría gente humilde, no están del todo enteradas del impacto que tienen estas discusiones sobre el presupuesto. Pero el personal de este centro sí está muy preocupado y esto es una fuente de zozobra".

"El presidente Obama ha mencionado a Head Start como un rubro que no se va a tocar. Pero no sabemos lo que va a pasar y la situación política del país está totalmente cambiada".

"Hay varios escenarios. El peor es que por ley se descontinúe el programa totalmente. Si eso se adopta, estaríamos perdiendo el 60% de nuestra estructura".

"El escenario probable es que se reduzca, lo mismo que el gasto público, en 20%. En muchos casos eso va a significar la vida de muchas agencias que administran el programa".

"Intentaremos adaptarnos. Si la reducción es mayor, tendremos que reducir el cupo de niños y hacer una selección más estricta. Una especie de lotería".

Ada Peña, propietaria

Ada es originalmente de Laredo, Texas. Maneja una pequeña empresa de turismo en Washington D.C., su esposo está jubilado, paga una hipoteca y es voluntaria de la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos en Estados Unidos, LULAC.

"Si no se llega a un acuerdo va a haber una crisis tan grande que no la imaginamos. Nos dicen que será como el fin del mundo".

"Tengo mi casa hipotecada y el interés es variable. Los precios van a subir y el golpe va a ser fuerte. Todo los préstamos van costar más para poder comprar un auto, para poder estudiar, para pagar las tarjetas de crédito".

"Quizás voy a tener que pedir dinero prestado para pagar la hipoteca, pero los bancos no van a prestar. Si prestan, las tasas van a ser muchísimo más altas".

"Estoy recibiendo seguro social y eso también lo piensan cortar. En mi presupuesto yo tomo en cuenta todas mis entradas y eso es importantísimo. Además mi esposo está retirado".

"En mi negocio lidio con compañías que tienen contratos con el gobierno, pero el gobierno también está cortando programas, así que en ese frente también quedo afectada".

"Para la comunidad latina va a ser peor. El desempleo es mucho mayor entre nosotros y los latinos tenemos la deuda más alta de tarjetas de crédito".

Richard Cohen, representante de veteranos

Cohen, director ejecutivo de la asociación nacional para la defensa de veteranos, NOVA, dijo a BBC Mundo que la mayoría de los veteranos de guerra no están conscientes del impacto que los recortes y los ajustes a las leyes podrían tener sobre sus vidas. Esos recortes también implican una pérdida de empleo para los miles de abogados y trabajadores legales que representan a los veteranos frente al estado.

"La manera como funciona esto es que la mayoría de veteranos necesitan representación en sus demandas contra el gobierno para que éste reconozca que los males que padecen -como ciertos tipos de cáncer, trastornos mentales, etc- son consecuencia directa de la guerra".

"Desde hace mucho tiempo ha habido una falta de reconocimiento con respecto a las necesidades de los veteranos y ahora tenemos el presentimiento que el Congreso quiere cortar muchos de los beneficios".

"Hay un tribunal especial para asuntos de veteranos que tiene tres vacantes que no han sido llenadas por falta de dinero como resultado directo de los problemas presupuestarios".

"Además hay un acta de acceso equitativo a la justicia (EAJA) que está pendiente en el Congreso. Está diseñada para aportar dinero al proceso de litigio cuando demandan por sus derechos, pero es muy probable que el acta quede sin aprobación".

"No habría dinero para una demanda y los miles que representamos a los veteranos en los tribunales también nos veríamos afectados".

"No quiero pensar qué pasa si el gobierno entra en cesación de pagos. Sería desastroso. Sobre todo para los veteranos que están completamente discapacitados porque dependen totalmente de la asistencia federal para pagar sus hipotecas, su alimentación, o ser transportados a sus empleos o a las clínicas de atención médica" 

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