Divorciados, los obligan a compartir contraseñas de Facebook

Cuidado con lo que escribe de su cónyuge en las redes sociales. Un juez estadounidense ordenó a una pareja en proceso de divorcio intercambiar contraseñas de sus cuentas.

Archivo Semana - La decisión judicial afecta las cuentas de los cónyuges en Facebook. Archivo Semana - La decisión judicial afecta las cuentas de los cónyuges en Facebook.

Es común en un divorcio que la gente tenga que dividir bienes, la custodia de los hijos o la colección de discos o libros. Pero ahora también algunos jueces están exigiendo que compartan las contraseñas de las redes sociales o sitios en línea de búsqueda de parejas en los que tengan cuentas individualmente.

Justamente eso fue lo que ordenó el juez Kenneth Shluger, del estado de Connecticut, en el noreste de Estados Unidos, a la futura ex pareja conformada por Stephen y Courtney Gallion.

Según informan medios locales, Shluger tomó la inusual decisión luego de que una de las partes pidió acceso a comentarios que habría escrito la otra en el sitio de Facebook para reforzar sus argumentos en el caso del divorcio y su solicitud de tener la patria potestad sobre de sus hijos.

Al parecer, hurgar en las redes sociales para obtener evidencia que se pueda usar contra un contrincante legal se ha venido usando desde que ese tipo de lugares virtuales de socialización fueron creados.

Lo distinto en el caso de los Gallion es que generalmente los abogados simplemente se metían en las páginas web y copiaban lo que les fuera útil, nunca habían obtenido acceso completo a las cuentas de la parte contraria, como ordenó el juez Shluger.

Según informa la revista Forbes, parece existir una tendencia entre los magistrados a ordenar que los demandados permitan el ingreso a sus cuentas en redes sociales, en el entendido de que se trata de espacios públicos y que lo que haya sido escrito como mensaje abierto puede considerarse del dominio general.

Cuidado al escribir

Dado que muchos divorcios son poco amistosos, los jueces entienden que ese acceso irrestricto a las cuentas del otro podría ser visto como una oportunidad para poner rótulos al otrora ser amado en las fotos más desfavorables que pueda encontrar o escribir comentarios que puedan dejarlo en el mayor de los ridículos.

Por eso, el juez Shluger tuvo el cuidado de establecer en su decisión que "ninguna de las partes deberá visitar el sitio web de la red social del otro y colocar mensajes pretendiendo ser ese otro".

Y parafraseando la famosa advertencia que hacen los policías cuando detienen a un sospechoso: tenga en cuenta que de ahora en adelante todo lo que escriba en las redes sociales podrá ser usado en su contra, en caso de divorciarse.

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