Vivir con los padres o vivir de los padres

por Rigoberto Puentes

El paradigma al cual quiero referirme en el artículo de hoy es el de la Independencia Financiera Temprana. Es nuestra obligación, como padres, hacer que nuestros hijos crezcan con un objetivo en mente: emanciparse, hacerse responsables de sí mismos lo más temprano que les sea posible.

Por tradición y por cultura somos padres consentidores y no nos hemos preocupado en sembrar el paradigma de la Independencias Financiera Temprana  en nuestros hijos. Por tradición y por cultura somos padres consentidores y no nos hemos preocupado en sembrar el paradigma de la Independencias Financiera Temprana en nuestros hijos.

La película “Novia por contrato” ( Failure to Launch ), estrenada en 2006, es una caricatura de un problema en boga hoy en día, incluso en los Estados Unidos, en donde, tradicionalmente, los muchachos se independizaban nada más ir a la universidad.

Pero esta tendencia es más visible en los países de cultura hispana: los hijos adultos no quieren independizarse… están demasiado cómodos en la casa paterna: comida caliente y gratis… Y la parte grave es que no sólo quieren seguir viviendo CON los padres, sino que quieren seguir viviendo DE los padres…

¿Por qué es importante sembrar el paradigma de la Independencia Financiera Temprana en nuestros hijos?

La dependencia económica hace que los hijos adultos se sigan sintiendo adolescentes y retarden la llegada a la madurez. Esta situación juega en contra del futuro de todo el mundo: los padres estarán gastando en el sostenimiento del hijo(a) ¨treintón(a)¨ parte de los fondos que deberían estar acumulando para el retiro. Los hijos adultos, al no ser exigidos económicamente, pasarán parte de su edad más productiva sin aprender a crear riqueza ni para sí mismos, ni para sus futuras familias.

La suma de todos los hijos adultos dependientes, que pierden los años más productivos de su vida sin generar riqueza, afecta a toda la economía, al no estar contribuyendo con el crecimiento de la misma.

Los padres consentidores, ya ancianos, que no han acumulado fondos para el retiro, se convertirán en carga para el estado, pues ni tendrán una pensión decente, ni los hijos estarán en capacidad o disposición de darles el soporte que recibieron de ellos. La relación económica padre-hijo es muy diferente a la de hijo-padre; mientras que los padres están dispuestos a sacrificarse para dar lo mejor a sus hijos, no existe reciprocidad.

En parte es nuestra culpa. Por tradición y por cultura somos padres consentidores y no nos hemos preocupado en sembrar el paradigma de la Independencias Financiera Temprana en nuestros hijos.

Es necesario cambiar poco a poco esta tradición, para el bien de todos: hijos, padres y sociedad en general.

Si ya nos encontramos en la situación de tener hijos ¨treintones¨ en casa, dependiendo de nosotros, es necesario cambiar esa situación. Hay que comenzar por hacer que, aun viviendo bajo el mismo techo, empiecen a ser económicamente independientes. Deben contribuir con los gastos del hogar en forma equitativa. Es aceptable que vivan CON los padres pero no DE los padres…

Para los padres que aún tienen hijos en la primera etapa, es básico inculcarles la importancia de la Independencia Temprana, haciendo énfasis en que la verdadera independencia… ¡es la financiera!

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