Mi vida es como yo quiero que sea

por Ma. Alejandra Salgado Soruco . Consultor

Nosotros somos los creadores de nuestro propio destino. El cómo pensemos y cómo tomemos nuestras experiencias, determina si seremos personas felices o infelices.

Mi vida es como yo quiero que sea Mi vida es como yo quiero que sea

En líneas generales el hecho de que una persona no se desempeñe en el trabajo que siempre ha anhelado conlleva efectos negativos en la vida laboral ya que será una persona desmotivada y por ende será poco proactivo en el trabajo. Al ser poco proactivo los resultados no serán los mejores haciendo que se desmotive aún más y así sucesivamente se creará un círculo vicioso.

Una persona que logre cumplir sus sueños será una persona que no solo está motivada sino también orgullosa de si misma por los logros obtenidos. Por ende, sus resultados serán positivos y la gente del trabajo esperará de la persona unos excelentes resultados.
Estas expectativas de los demás hacia la persona genera que la persona se comporte como los demás esperan de ella. A esto en psicología se le conoce como el efecto Galatea.

A largo plazo el no desenvolverse en lo que nos gusta y no desarrollar nuestros talentos podría generar dos comportamientos: Que la persona se convierta en una persona infeliz y por ende viva siempre lleno de conflictos y problemas. O que la persona se resigne y le vea el lado bueno a lo que hace y trate de hacerlo lo mejor que pueda.

Las personas que toman la decisión de hacer grandes cambios en su vida, persiguiendo sus sueños y buscando desarrollar sus talentos generar efectos positivos tanto en su entorno familiar como en su entorno social, ya que una persona que se encuentra satisfecha en una de sus dimensiones, refleja a sus demás dimensiones la felicidad que siente por lo que será percibido como una persona agradable y su entorno querrá relacionarse con la persona.

Desde cualquier punto de vista un cambio positivo genera efectos positivos y uno negativo genera efectos negativos. Sin embargo hay que tener en cuenta que el hombre en general es reacio al cambio por muy positivo que este sea. Por esto es necesario tener siempre estrategias de manejo del cambio como lo son las comunicaciones adecuadas y la capacitación en la nueva forma de vida. Esto aplica tanto para la persona como para su entorno.

Ahora bien, debido a que la psicología se encarga del estudio del individuo en sociedad, la forma de saber si el cambio tuvo efectos positivos o negativos es evaluar cómo se desempeña la persona en sociedad con este nuevo cambio y compararla con su desempeño anterior.

La percepción de no contar con las herramientas necesarias, incluida la libertad financiera, para poder satisfacer los deseos propios o las necesidades que el ambiente demanda, genera el individuo lo que se conoce como estrés. Este es sólo uno de los efectos que puede causar, también puede existir depresión, frustración o ansiedad. Para minimizar los efectos es necesario que la persona logre entender lo que le está sucediendo y en conjunto con su familia resignificar los roles que vienen desempeñando para así adaptarse a la nueva situación. En caso de que el individuo presente síntomas que le impidan un buen funcionamiento social o laboral, es necesario que comience a asistir a psicoterapia.

Como profesional en psicología puedo decirle a todos aquellos que están pensando en desarrollar sus talentos y hacer de su vida lo que siempre han querido, que tenga una estrategia clara y sean conscientes que el cambio en general es un proceso difícil y que no solo impacta al individuo sino a su entorno. Por lo tanto debe analizar todas las variables que puedan llegar a ser afectadas por el cambio para tener previstos planes de mitigación.

Vea en los recuadros 2 casos de personas que cambiaron su vida por completo


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