Las cesantías, una oportunidad de ahorro

por Clara Inés Guzmán

El 14 de febrero vence el plazo para que las empresas abonen las cesantías de sus empleados. Este dinero, bien administrado, se puede convertir en un vehículo de ahorro que le permita alcanzar metas propuestas

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Las cesantías son una oportunidad real de ahorro para quienes consideran que ahorrar es privilegio de pocos. Aunque es común encontrarse con opiniones sobre lo difícil que es ahorrar o que no hay plata que alcance, hay una buena noticia: todos los empleados cuentan con el privilegio de recibir el auxilio de cesantías anualmente y  este dinero, bien administrado, se puede convertir en el ahorro que le permitirá alcanzar las metas que se ha propuesto.

 

¿Pero cómo lograr que éstas no se vuelvan dinero de bolsillo?  Para dar respuesta a esta pregunta, hemos revisado los conceptos sobre los cuales se creó el auxilio de cesantías. Como su nombre lo indica, está diseñado para épocas cesantes y en estos casos la manutención de su familia depende del buen uso que se  le haya dado a este dinero durante el tiempo que se encontró laborando. O mejor aún, si no ha enfrentado a este tipo de situaciones y tiene este dinero rentando en su fondo,  está construyendo  para adquirir o mejorar su vivienda, apoyar la educación propia y de sus hijos, e incluso cuenta con una provisión para pago de impuestos de valorización o renta.

 

Estos beneficios son fácilmente apreciables cuando se cuenta con la  disciplina de dejar este dinero sólo para los casos mencionados. Tal vez sin pensarlo, en las cesantías cuenta con un ahorro fijo, que no afecta el flujo de caja  mensual y que con seguridad se convertirá en su mejor aliado para alcanzar las metas o para enfrentar posibles eventualidades.

 

 

El consejo de Skandia: para el empleador.

 

La mejor recomendación que podemos dar a los empleadores es realizar el pago de este auxilio a sus empleados oportunamente dentro de los términos que fija la ley, de esta forma, se evitan dolores de cabeza y sanciones que se traduzcan en gastos mayores.

 

Pero la responsabilidad del empleador no se limita al pago oportuno, se debe adelantar una labor de concientización y de control que evite que estos dineros sean utilizados en fines diferentes a los que sugiere la ley.  Incentivando el ahorro que finalmente es un beneficio para el actor más relevante de su negocio, la gente.

 

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