La imagen perfecta

Para adquirir una buena cámara digital ya no basta con preguntar por su número de megapixeles. Estas son algunas características para tener en cuenta a la hora de realizar una inversión.

Foto: Archivo Semana. El número de megapixeles ha dejado de ser muy determinante pues la mayoría de cámaras ofrece más de 10, suficientes para una buena resolución. Foto: Archivo Semana. El número de megapixeles ha dejado de ser muy determinante pues la mayoría de cámaras ofrece más de 10, suficientes para una buena resolución.

Adquirir una cámara digital no es un proceso simple, en que solo basta con seleccionar el equipo que ofrece mayor cantidad de megapixeles o un zoom más poderoso. Ante todo, hay algunas variables que ayudan a que el usuario obtenga un dispositivo que se ajuste mejor a sus expectativas y necesidades.

Según Paola Illera, jefe de producto digital image de Sony Colombia, antes de adquirir una cámara, la persona debe determinar sus necesidades y su experiencia previa. Por ejemplo, quien va a comprar un equipo por primera vez y para usarlo ocasionalmente quizás requiera uno básico, sin funciones avanzadas.

A su vez, quien ya tiene equipos que limitan su creatividad, debería pensar en uno con mejor lente y herramientas de edición integradas. "Las cámaras de consumo terminan por responder a necesidades particulares de tres tipos de usuarios: los básicos, quienes quieren reemplazar su cámara por primera vez y los avanzados", comenta.

Ahora bien, todas las cámaras tienen características comunes que determinan la calidad de sus imágenes. La primera es el lente, que es la parte óptica encargada de capturar el color y el realismo del entorno. En este caso, es importante ver la amplitud que ofrece (por ejemplo, para capturar grupos de personas en poco espacio) y su capacidad para realizar acercamientos claros y nítidos.

Luego está el procesador que, para Illera, es "el cerebro de la cámara". Este componente organiza y transfiere la información en las imágenes, al tiempo que administra algunas herramientas especiales, como los filtros. En algunas cámaras avanzadas hace varias capturas y las funde en una sola imagen, más nítida y clara.

A estas se une el sensor, que determina la velocidad con que opera la máquina y que dicta la resolución de las imágenes, en los millones de pixeles que las forman (megapixeles). "Un buen sensor captura la claridad del ambiente, sin importar sus condiciones", dice la experta.

Cabe anotar que el número de megapixeles ha dejado de ser muy determinante pues la mayoría de cámaras ofrece más de 10, suficientes para una buena resolución. De hecho, un equipo de 5 megapixeles produce imágenes para impresión en tamaño carta y uno de 3 genera copias perfectas para redes sociales.

Finalmente, los usuarios también deben tener en cuenta algunas funciones especiales que se ajusten a sus intereses, como compartir imágenes por internet al oprimir un botón, o capturar imágenes panorámicas de 270 grados con solo mover la cámara.

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