El veneno detrás de las ventas a plazo

Ojo, no se deje llevar por las ‘facilidades’ que ofrecen algunos almacenes con sus ventas a plazo. La compra puede terminar costando dos veces el precio de contado. Algunos almacenes cobran el 500% por la financiación.

Foto: Alejandro Acosta. Iván Botero Gómez (IBG) cobra intereses de 500% efectivo anual. Foto: Alejandro Acosta. Iván Botero Gómez (IBG) cobra intereses de 500% efectivo anual.

Los esquemas de financiación no bancarios que ofrecen algunos almacenes sirven para comprar con mayor facilidad el computador o el televisor tan anhelados. Pero el costo de la financiación, que se esconde bajo nombres bien distintos, puede ser tan grande que el cliente termina pagando dos veces el valor de su compra.

Empresas como Iván Botero Gómez (IBG), que lleva comercializando productos para el hogar más de 40 años, cobran intereses de 500% efectivo anual, que exceden ampliamente la tasa de usura para el crédito de consumo, que para el período comprendido entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2010, está en 22,41% efectiva anual.

La justificación a estos altos costos proviene de los riesgos que asumen estas compañías. Pero, más allá de ese debate, lo que usted tiene que saber es que con la compra a plazos, puede llegar a pagar incluso dos veces el precio de contado del producto que va a adquirir.

Finanzaspersonales.com.co le presenta algunos ejemplos, para que entienda la magnitud del hueco que los plazos le pueden hacer a su bolsillo.

En los almacenes Éxito, un televisor LG LED de 42 pulgadas, tiene un precio de contado de $2’699.900. Se puede financiar a 24, 36 ó 48 cuotas con la tarjeta de crédito Éxito. Si se difiere a 2 años, la cuota mensual sería de $137.780, a 3 años sería de $100.723 y a 4 años de $82.562. Esto quiere decir que el costo que están asumiendo los compradores es de 1,96% mes vencido, es decir 22,27% efectivo anual, un poco menos que la tasa de usura.

En Fallabella, un televisor LG LED de 47 pulgadas, cuesta $4’449.900 de contado y se puede financiar a 36 cuotas de $178.601, que representan un costo del 2,38% mes vencido, es decir 32,60% efectivo anual. Un televisor LG LCD de 47 pulgadas, cuesta $2’299.900 y se puede pagar a 36 cuotas de $95.822, que corresponden a una tasa del 2,14% mes vencido (28,98% efectivo anual). El comprador debe tener la tarjeta CMR Fallabella.

En caso que, los colombianos no pueda acceder al tipo de financiamiento que cuenta con el respaldo de una entidad financiera, tienen que acudir a casas comerciales, que ofrecen sus propios sistemas de amortización.

IBG en Zipaquirá, por ejemplo, cobra $3’120.000 por el televisor LG LED de 42 pulgadas, que se consigue en el Éxito, en $2’699.900. Esto quiere decir, que de entrada, el comprador está pagando $420.100 más. Al consultar por las modalidades de pago, una de las ofrecidas fue el de pagar una cuota inicial de $991.000 (que equivalen al 32% del valor del televisor) y pagar 12 cuotas de $412.852.

En este esquema, el comprador terminará asumiendo un costo financiero del 16,19% mensual, es decir 505,24% efectivo anual. Al cabo de un año, por un televisor que habría costado $3’120.000, termina pagando $5’945.224, esto es 2’825.224 más caro.

 ¿Vale la pena asumir ese costo y pagar casi el doble por un electrodoméstico? Haga cuentas cada vez que le ofrezcan un producto a crédito, sobre todo cuando se tratan de personas independientes dedicadas a comercializar. No piense solo si puede pagar la cuota mensual, sino en cuánto terminará pagando realmente.

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