Mi jefe es menor...

¿Le ha pasado que cuando todo daba por hecho que usted sería ascendido, llega como jefe un joven que no tiene 30 años y cree que se las sabe todas’? Aprenda cómo hacer de esta situación en la que todos ganen.

Ilustración: Javier de la Torre. Ilustración: Javier de la Torre.

Cuando un profesional joven es nombrado jefe de un área, son muchas las personas que quedan inconformes. El ambiente tenso se genera principalmente porque de un momento a otro, los trabajadores mayores se ven obligados a reportale a una persona que no tiene su misma edad, ni su experiencia.

Lo que deben buscar tanto jefes como subordinados es que en lugar de que este cambio genere resentimiento, se convierta en una oportunidad de aprendizaje, de la que todos se puedan beneficiar.

Construir relaciones basadas en la confianza, el respeto y la comunicación abierta, debe ser la clave que permita reconocer el valor de los aportes realizados por cada uno de los integrantes del equipo de trabajo, así como sus habilidades y fortalezas, señala la dirección de Gestión Humana de EPM.

También es importante que, desde un comienzo, los jefes jóvenes dejen claro cuáles son sus expectativas, tanto individuales como a nivel grupal, y entiendan que es lo que se espera de ellos como responsables del desarrollo del grupo, sostiene Víctor Velázquez, gerente de Recursos Humanos de Procter & Gamble.

Un ambiente de colaboración se genera escuchando y respetando las ideas y contribuciones de todos los individuos. Se deben propiciar discusiones de grupo que generen valor y eliminar cualquier tipo de barrera que evite que los miembros del equipo puedan proponer puntos de vista y soluciones a los retos de cada día.

Para Gabriel Sander Vicepresidente de Recursos Humanos de Unilever Middle Americas, la edad no es el factor crítico, la gente que demuestra sus capacidades con trabajo arduo y con resultados normalmente es reconocida. La clave entonces es ser siempre respetuoso con los colegas, para que si algún día llega a ser jefe, y se lo merece, todos los respeten. No olvide nunca de donde viene, ni deje de escuchar a la gente.

El reto para los jefes jóvenes

Los jefes jóvenes deben  descubrir el talento de cada una de las personas que están a su cargo, de tal forma que los retos se encuentren apoyados en sus respectivas fortalezas, señala Velázquez.

Además, si un jefe joven quiere conservar un equipo basado en el respeto, con integrantes motivados y comprometidos debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

-Respetar la experiencia y trayectoria de sus colaboradores.

-Comprender cuáles son los motivadores y metas individuales de cada uno de los miembros del equipo, para de esta manera poder hacer una conexión entre estas y las necesidades del negocio.

-Generar con ellos relaciones laborales positivas para ganar confianza, demostrando empatía y comprensión.

-Procurar no imponer su conocimiento sobre el criterio de los miembros del equipo. -

Demostrar interés en las tareas que realizan y en la forma como las realizan.

-Evidenciar aprecio por la dedicación y los resultados entregados por ellos.

-Apoyarse en ellos para la comprensión y asimilación de las situaciones propias del área.

-Mantener una buena comunicación con cada uno de los integrantes del equipo, procurando escucharlos y conversar con ellos acerca de su visión sobre la dinámica del área y de la organización.

 -Respetar y mantener los criterios alrededor de los cuales se han construido las fortalezas de la organización a través del tiempo.

 -Repartir el trabajo de una manera en la que puede aprovechar mejor el talento individual para el beneficio del grupo.

 -Demostrar que su capacidad de liderazgo es una variable que nada tiene que ver con su edad. 

La oportunidad para los subalternos mayores

Ser liderado por una persona más joven y con una menor trayectoria puede generar efectos emocionales negativos entre los empleados de mayor edad. Pero, esta situación puede convertirse en una experiencia de gran aprendizaje.

Según la dirección de Gestión Humana de EPM, aquellas personas cuyo jefe sea de menor edad pueden cumplir un rol relevante dentro de sus equipos si:

-Se esfuerzan por comprender las diferencias generacionales, las cuales marcan un estilo particular en la forma de comprender y actuar frente a los fenómenos organizacionales. -Se dan la oportunidad de conocer nuevas formas de hacer las cosas, a través del jefe joven, lo cual representa para ellos romper una especie de ‘status quo’, lo que podría generar un aprendizaje valioso.

-Son generosos con su conocimiento y experiencia y lo entregan al equipo para aportar en el logro de los objetivos.

-Identifican en sus actuaciones probables formas de resistencia a las nuevas generaciones y a sus aportes, y generar estrategias para vencerlas.

-Reconocen que las personas siempre tienen algo que aportar, independientemente de la etapa evolutiva en la que se encuentren.

Así como un jefe joven debe reconocer la experiencia y habilidades de sus subalternos, el empleado debe identificar aquellas habilidades que no tiene y que puede aprender del nuevo jefe y a su vez asegurarse de comunicar y demostrar las cualidades específicas que puede ofrecer al grupo de trabajo, dice Velázquez. En la medida en que el subalterno pueda comunicar y demostrar sus fortalezas, el jefe podrá proponer un plan de trabajo más atractivo, que lo mantenga contribuyendo al máximo, para así expandir sus responsabilidades y campo de acción.

El Wall Street Journal en su artículo ‘Age-Old Issue of Success With a New, Younger Boss’ señala que también es clave entender las diferencias generacionales en las comunicaciones. Ahora los jóvenes usan más los mensajes de texto o el Blackberry chat para estar en contacto con usted, con conversación que se caracterizan por ser frecuentes, cortas y menos cordiales, así que no se ponga tenso si su jefe no lo saluda o se despide amablemente, en su lugar póngase a la par con la tecnología.

Por último, cuídese de hacer comentarios tales como ‘cuando yo tenía su edad’, ni trate de demostrar que usted es juvenil y moderno usando expresiones como ‘que oso’ o ‘nada que ver’. Tampoco menosprecie a su jefe joven. Deje a un lado los celos, no lo critique delante de todos sus compañeros de trabajo, ni se ponga a competir con él, tratando de demostrar que puede hacer las cosas mejor y que tiene habilidades que sólo la experiencia otorga.

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