Aprenda a escuchar su cuerpo

Muchas de las dolencias que afectan a los ejecutivos tienen su origen en una somatización del estrés y de bloqueos que les impiden avanzar. Una rama de la neurociencia ayuda a liberarse de ellas.

Foto: Archivo Semana. El objetivo es ir a la sensación del cuerpo, descubrir en cada persona cuál es la parte de este que somatiza y eliminar el inhibidor. Foto: Archivo Semana. El objetivo es ir a la sensación del cuerpo, descubrir en cada persona cuál es la parte de este que somatiza y eliminar el inhibidor.

La vida moderna es cada vez más exigente con los hombres y las mujeres, que deben cumplir a la perfección el doble rol que les otorga la sociedad: ser buenos proveedores y buenos "amos" de casa. Muy pocos tienen la posibilidad de especializarse en uno de estos roles, por lo que el día cada vez alcanza menos para llevar una vida laboral exitosa y mantener una vida personal en equilibrio. Esta presión ha hecho que el estrés se convierta en el fiel compañero de los ejecutivos, y se somatice en problemas físicos.

En el significado de las enfermedades que han divulgado autores como Louise Hay (1982), Rudiger Dalhke (1983) y Debbie Shapiro (2000), se ve cómo el conflicto en la toma de decisiones y el exceso de responsabilidad están detrás de los dolores de cabeza, mientras que el dolor en el cuello puede referirse a un excesivo deseo de control sobre el futuro, el de hombros a las responsabilidades que se llevan encima y la gastritis a la frustración de no poder descargar la ira reprimida contra los superiores. Estas manifestaciones pueden mostrar bloqueos que les impiden a las personas desarrollar al máximo su potencial.

Establecer esa relación entre mente y cuerpo para descubrir -y prevenir- la verdadera causa de las enfermedades, es la que ha dado origen a la aparición de diferentes disciplinas, entre ellas la neurociencia, relacionada en la conexión entre los procesos mentales y las respuestas fisiológicas. "Todos los procesos mentales tienen respuestas fisiológicas y de algunas no nos damos cuenta sino con el tiempo, cuando aparecen síntomas en los que procesos mentales relacionados con la responsabilidad, la solución de conflictos en ambientes de crisis, el estrés, el poco balance entre familia y trabajo, entre otras, generan enfermedades", explica Jairo Villegas, consultor e investigador en neurociencias, y miembro del equipo diseñador y co-creador de la técnica Aonc (Autoobservación Neutro Consciente), un método que le ayuda al cerebro a eliminar los bloqueos que le impiden desarrollar todo su potencial y que está basado en los aportes investigativos realizados durante más de 30 años en los departamentos de neurociencias de diferentes universidades en Estados Unidos.

La metodología Aonc, como técnica, produce inicialmente conexión entre los procesos del cerebro y sus manifestaciones en el organismo, lo cual integra la mente con el cuerpo, resultando en cambios beneficiosos y rápidos en la salud y el bienestar. Posteriormente, libera bloqueos limitantes más profundos, que redundan en cambios de hábitos que impedían el funcionamiento eficaz de la persona. "La liberación de miedos y su correspondiente rigidez, amplía el campo magnético personal. Se presentan evoluciones en el mejoramiento de relaciones que se encontraban bloqueadas, y aparecen soluciones al sentido de ser feliz en la vida, gracias a estar realizando una labor satisfactoria para sí mismo y en bien de otros", explica Villegas.

La metodología busca que la persona, en un estado de relajación conciente, aprenda a escuchar su cuerpo y a identificar los dolores que este presenta, para caracterizarlos y dejar que la mente haga asociaciones entre esos dolores y las imágenes que se los recuerdan, y así quitar los bloqueos. El objetivo es ir a la sensación del cuerpo, descubrir en cada persona cuál es la parte de este que somatiza y eliminar el inhibidor. "Esta metodología permite que la gente sea autogestionadora de su proceso y posibilita permear los tres tipos de cerebro: el heredado de los reptiles que administra todo lo que se mueva en el organismo, el sistema límbico (heredado de los mamíferos), que administra la parte emocional, y finalmente el neocortex o cerebro humano, que es el que produce pensamientos e imágenes", explica Claudia Isaza, directora general de Neuroestrategias.

Dejar que el cuerpo hable, y saber cómo escucharlo, es una forma de evitar que las situaciones estresantes del día a día causen estragos en el organismo.

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