Use la tarjeta de crédito con la cabeza

Es obligación de su entidad financiera darle toda la información necesaria al momento de adquirir su tarjeta de crédito. Recuerde: tener muchas tarjetas de crédito no quiere decir que tiene el mundo a sus pies y el uso irracional de estas lo hace acarrear deudas innecesarias.

Foto: Archivo Semana. Usted podrá hacer que usted pueda hacer compras a un plazo incluso de hasta 50 días, sin tener que pagar un solo peso de intereses. Foto: Archivo Semana. Usted podrá hacer que usted pueda hacer compras a un plazo incluso de hasta 50 días, sin tener que pagar un solo peso de intereses.

El uso de las tarjetas de crédito debe de ser planeado, lo esencial es saber cuánto es el costo total que se paga en intereses en cada compra que se realiza, recuerde que la tasa que le corresponde no varía durante el tiempo en que difirió la transacción y es la efectiva del día en que realiza la compra.

Las tarjetas de crédito ofrecen varias ventajas ya que nos pueden sacar de aprietos y funcionan como soluciones de liquidez para la compra de bienes o servicios. Sin embargo, es de cuidado su uso ya que podemos caer en una “carrera de ratas”, en la que se usa el cupo una tarjeta para el pago de las otras. El costo de esto, pagar muchos intereses sobre intereses.

¡Cuidado! con los avances en efectivo, esta facilidad es más costosa ya que el banco difiere automáticamente a 12 ó 24 cuotas (dependiendo de la entidad financiera). Antes de hacer este retiro, piense si es vital hacerlo y cuánto se tardará en pagarlo, pues a mayor cantidad de cuotas más intereses se pagan. El siguiente grafico puede ilustrar mejor esta afirmación.  Pagar las compras usando una tarjeta de crédito será ventajoso si se pasa el pago siempre en una sola cuota o si usted puede recoger la deuda en un tiempo inferior al pactado, para el caso de una sola cuota no se pagará interés alguno, únicamente la cuota de manejo, aunque ya es posible “negociar” con muchas entidades financieras para que lo eximan de este pago.

Un uso racional de la tarjeta de crédito, es equivalente a “meterle cerebro al bolsillo” y puede ayudarlo a organizar sus finanzas y soportar sus compras con tarjetas de crédito de manera que pueda aprovechar descuentos o convenios con establecimientos y de esta manera ahorrar en el consumo.


Por: Karyna Suárez, estudiante de la Especialización en Actuaría, Universidad Antonio Nariño. Módulo Teoría del Interés.

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