Viaje por lo alto

¿Está empezando a viajar de negocios? Ahórrese el oso de la inexperiencia y llegue con el conocimiento de los viajeros expertos.

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Finalmente, su jefe le dio el voto de confianza para que realice el primer viaje de negocios con la compañía. No sabe qué empacar, está nervioso, emocionado y se da cuenta de que es la primera vez que viaja motivo negocios y no de vacaciones. ¿Existirá alguna diferencia? ¡Pues claro que sí! Para ello, para evitar hacer el oso, como un turista, cuando vaya a trabajar por fuera de la ciudad o del país, Dinero consultó con ejecutivos viajeros que explican cómo hacer para no verse como un principiante en ese campo.

Llegue lo más próximo posible a la hora de abordaje, pero asegúrese de que no va a perder el avión. Tener que darle explicaciones al jefe de por qué perdió el vuelo, es la mayor novatada. Pero tampoco llegue con tanto tiempo que tenga que divagar tres horas por el aeropuerto.

Haga el check-in en línea o por teléfono. Los ejecutivos con experiencia no pierden el tiempo en fila, para eso se inventó la tecnología.

No permita que su mamá o papá lo lleven al aeropuerto, preferiblemente llegue en taxi. Igual, si lo llevan, no deje que lo entren como si lo fueran a recomendar con la azafata, ya está grande y usted puede solito.

Mire la hora del vuelo antes de salir de su casa, qué oso que lo deje porque confundió las 2:00 a.m. con las 14:00 horas.

Verifique el vencimiento de su pasaporte y de las visas.

El impuesto de salida se paga en efectivo y no con tarjeta de crédito. Así que cargue ese dinero con usted, y no lleve billetes de US$100 porque este país es el único en donde no valen o no tienen vueltas.

Puede hacer todas las compras que quiera en el duty free, pero por favor pida que le den el paquete en la entrada del avión para no parecer un viajero primíparo.

Aunque vaya tarde no corra en el aeropuerto, puede botar monedas, el tiquete, pasaporte y hasta lastimarse el tobillo por el mal estado físico. Ante todo, un ejecutivo debe tener presencia y elegancia en todo momento.

Así vaya a clima caliente, ni se le ocurra irse desde Bogotá en guayabera o camisa hawaiana en el avión. Mucho menos en tenis.


Desde hace rato hay almohadas dentro del avión; fresco, pídasela a la azafata para que esté más cómodo. Normalmente, los hoteles también tienen almohadas; entonces, ¿qué hace empacando una en su maleta? Esto mismo vale para las cobijas.

Empaque ligero y según la ocasión. Empacar ligero no es llevar zapatos para todos los días y dos pintas diarias, esto no es un reinado, ¡es un viaje de negocios! ?

La comida del avión, así sea rica, a todos los viajeros frecuentes les parece horrible. Entonces, para ser parte de este selecto club, evítese saborear y comentar sobre las delicias culinarias de los aires.

Si va en económica no mire a los de clase ejecutiva, hay que seguir derecho y no dar la impresión de que lo descresta primera. Tiene que hacer cara de que no había cupo y que le tocó en económica.

Cuando hable por el celular en el aeropuerto, no hable duro. A nadie le importa lo que está haciendo y mucho menos a dónde se dirige.

No llame desde el hotel aunque sea dos minutos, es la llamada más cara de la historia. Compre una tarjeta telefónica o pague el roaming internacional.

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