SUV: la marcha triunfal de un auto que nadie necesita

En las calles se ven cada vez más SUV: autos poco aerodinámicos, grandes, pesados, de gran consumo, una amenaza en el tráfico y que no ofrecen más lugar que un sedán. ¿Por qué se imponen?.

Los SUV son los autos grandes y espaciosos que están inundando las ciudades. Los SUV son los autos grandes y espaciosos que están inundando las ciudades.
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DW

Antes, quien necesitaba andar a campo traviesa se compraba un todoterreno y quien se movilizaba por calles y rutas, un turismo. Desde que surgieron los SUV, esa verdad tan simple no cuenta. Ya el nombre en sí es una contradicción: viene del inglés y fue traducido como vehículo deportivo utilitario (en inglés: Sport Utility Vehicle, abreviado SUV), definiéndose como un automóvil todoterreno ligero, que combinan elementos de automóviles offroad y de turismo.

Cuando se aprieta el acelerador, las leyes de la física quedan obsoletas. ¿Inercia de la masa? No existe para estos colosos súper motorizados que pesan tanto como tres vehículos compactos, pero aceleran como un deportivo de pura raza, en algo más de cuatro segundos de 0 a 100, alcanzando a veces velocidades máximas de más de 250 kilómetros por hora.

El alcalde de Londres ha calificado a los conductores de esos vehículos pesados todoterreno que circulan por la “City” de “idiotas”. Para los viajes cotidianos en la ciudad, los todoterrenos no son en efecto el medio de transporte más inteligente.

Un auto con sobrepeso quiere ser deportivo

Pero completamente absurdo es cuando los offroader con sobrepeso quieren tener además características de autos deportivos. Y no hablemos del precio: el X5 y el X6 de BMW, por ejemplo, colosos de dos toneladas de peso, con una velocidad máxima de 275 kilómetros por hora y un consumo de norma de unos 13 litros, cuestan más de 100.000 euros.

Y por si los SUV de serie ya fueran poco, hay fabricantes que ofrecen autos con tuning más potentes aún. La Clase M de Mercedes, un SUV “performance”, incluye el ML 63 AMG, con nada menos que 510 caballos de fuerza. Este y la versión AMG de la Clase G hacen el 20 por ciento de la facturación de Mercedes.

También marcas sin departamentos especiales de tuning compiten por clientes en ese segmento: VW vende el Touareg en su versión R50 con un motor diésel V10 de 350 caballos y el W12 con un doce cilindros de 450 caballos.

El Audi Q7 se ofrece con un motor V12 diésel de 500 caballos. También Porsche y Land Rover ofrecen a sus clientes motores V8 absolutamente sobredimensionados.

¡Es la demanda, estúpido!

El problema, sin embargo, no es tanto de oferta, sino de demanda. Tan cierto como que ninguno de esos autos puede ser explicado con argumentos racionales es que existe un enorme interés por los “todoterrenos deportivos”. En Alemania ya tienen una participación de mercado del 15 por ciento. Uno de cada siete autos nuevos es hoy un SUV. Hace diez años hacían solo el 4 por ciento del mercado.

Los expertos del Center Automotive Research (CAR) de la Universidad de Duisburgo-Essen constataron que ningún otro segmento de automótives crece en Alemania tan rápidamente como el de los SUV y parten de que en el 2015 alcanzarán incluso una participación de mercado del 18 por ciento.

“Los fabricantes de autos con una oferta atractiva de SUV ampliarán su cuota de mercado”, se lee en un informe de CAR. Entre los fabricantes alemanes se destacan Porsche, BMW, Audi y Volkswagen. Una buena posición tienen en Alemania, sin embargo, también los SUV de importación, sobre todo los del grupo japonés Nissan. Bien posicionados se hallan asimismo Hyundai, Dacia, Mitsubishi, Kia, Volvo y los expertos clásicos en todoterrenos: Landrover y Jeep.

Una nueva clase: los SUV compactos

Por lo visto, los autos grandes y fornidos, contradiciendo todas declaraciones ecológicas y los altos precios de los combustibles, están de moda. Esa moda es alimentada ahora por una nueva clase en ese segmento: los SUV compactos, que llevan la absurda idea a su apogeo. El “SUV compacto” debe verse como un SUV, pero consumir como un turismo y, en caso de duda, mejor es no andar con él a campo traviesa. Ejemplos de ese intento de reconciliar la fuerza con la razón son el el Tiguan de Volkswagen, los BMW X3 y X1 y Audi Q3.

Para quedarse también con un pedazo del pastel, otros fabricantes han comenzado asimismo a desarrollar sus propios SUV. Fiat sacará próximamente a la venta el Fiat 500X, sobre la base del 500L, este a su vez basado en el Fiat Punto. Los motores de ese “SUV para todos” serán moderados: dos de gasolina de 95 y 105 caballos y un diésel de 85 caballos. La tracción 4x4 será, eso sí, opcional.

Tampoco otros fabricantes se quedan atrás: Mini, con el Countryman; Opel, con el Mokka; Skoda, con el Yeti y Dacia, con el Duster. Por si fuera poco, también Volkswagen quiere sacar ahora al mercado uno de sus autos más pequeños, el Polo, en versión SUV.

 

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