Asesor financiero independiente, una actividad en ascenso

por Rigoberto Puentes

Una creencia muy común entre muchos inversionistas es que la asesoría financiera no tiene costo. Y lo interpretan así, debido a que son atendidos por especialistas de diferentes entidades financieras sin que nunca les pasen una cuenta de cobro por concepto de la asesoría que reciben…

FinanzasPersonales.com.co FinanzasPersonales.com.co

La realidad es que la asesoría financiera está lejos de ser gratuita. De una u otra forma, las entidades financieras la cobran (comisiones, cargos administrativos, margen de utilidad en productos que transan, etc., etc.)… No hay nada irregular en ello. Así funciona el sistema y de esa forma las instituciones financieras pueden compensar a sus especialistas. El problema se presenta cuando los parámetros sobre los cuales se estiman las comisiones y demás cargos se prestan para que profesionales poco éticos abusen de los clientes, y éstos no puedan hacer nada al respecto, debido a que no tienen forma de saber cuánto es lo que realmente están pagando por el servicio de asesoría.

Los productos financieros (bonos, acciones preferenciales, acciones comunes, carteras colectivas, etc.) nacen, crecen y se desarrollan de la misma forma que los productos industriales: parten de una idea, son sometidos a una evaluación de factibilidad, un estudio de mercado, una negociación con los potenciales clientes mayoristas (fondos de pensión y compañías de seguro, principalmente) y con los potenciales distribuidores para el mercado minorista (bancos, comisionistas de bolsa y otros) y por último son lanzados al mercado, respaldados por publicidad y una fuerza de ventas. En este último punto es donde entran a jugar su papel los asesores que trabajan para las entidades financieras. Son ellos los encargados de contactar a los clientes potenciales para explicarles las características de los productos, evaluar si éstos son apropiados para ellos (de acuerdo con su nivel de tolerancia al riesgo), vendérselos y asesorarlos sobre el manejo correcto de los mismos para lograr el mayor beneficio posible.

La crisis de 2008 generó muchos cambios en el ámbito financiero en todo el mundo. En el área de la asesoría financiera se presentó uno que favoreció inmensamente el sector de los asesores financieros independientes, conocidos como “Fee-only advisors”. Esto se debió principalmente a que grandes y reconocidas firmas financieras perdieron credibilidad con el público inversor al encontrarse que, atraídos por las altas comisiones que generaban, habían estado distribuyendo y recomendando -a través de sus asesores-, productos altamente riesgosos a clientes que no estaban preparados para asumir esa clase de riesgo, provocándoles cuantiosas pérdidas.

Qué son los “Fee-only advisors” o asesores independientes

Los asesores financieros independientes generalmente son Planificadores Financieros certificados, con amplia experiencia en el mundo del dinero, que derivan sus ingresos de los honorarios que cobran a sus clientes por sus servicios. Su principal distintivo es el de no tener conflictos de intereses. Por una parte, debido a que no dependen de las entidades financieras y por lo tanto no tienen compromiso de vender ningún producto específico; y por la otra, su código de ética profesional, que los inhibe de recibir comisiones, bajo ningún formato, de parte de las mismas. Esta característica hace que sus recomendaciones sean imparciales, estén dirigidas exclusivamente a beneficiar al cliente y no estén influenciadas por el interés de ganarse una comisión.

En el mundo financieramente más avanzado, esta actividad está en pleno auge. Los Estados Unidos, por supuesto, es el país en donde está más desarrollada. Las últimas estadísticas que conozco muestran que ya existen más de 5.000 firmas de profesionales que ofrecen este servicio; muchas de ellas agrupadas bajo la NAPFA (National Association of Personal Financial Advisors). En Europa las mismas autoridades financieras están propiciando la expansión de esta actividad: en Inglaterra, por ejemplo, la regulación prevé que, a partir de 2012, los asesores deberán cobrar directamente a los clientes; en Italia es un grupo aún muy pequeño, pero se espera que con una nueva legislación que introducirá la entidad reguladora (CONSOB) antes de fin de año, se dé un impulso a esta actividad. En Alemania los inversionistas están demandando cada día más profesionales independientes.

En nuestros países, por el contrario, aún no se ha desarrollado esta actividad, debido a que -como lo mencionaba al principio de este artículo- los inversionistas piensan que la asesoría financiera no tiene costo y por lo tanto se revelan ante la perspectiva de pagar por una consulta financiera. Probablemente México sea el país en el que más se ha desarrollado esta profesión. Inclusive ya tienen una asociación, la AMAII (Asociación Mexicana de Asesores Independientes de Inversiones).

¿Cómo cobran los asesores independientes?

Usualmente se manejan dos modalidades. La más común es la de los asesores que administran portafolios de inversión y cobran un porcentaje anual sobre los fondos acumulados, que va desde el 0.5% para cantidades grandes (generalmente más de US$10.000.000) hasta 1,5%, para montos menores (mínimo US$300.000). Generalmente ningún asesor independiente acepta trabajar con montos menores, lo cual limita a muchos inversionistas. Para ellos existe la otra modalidad, que es el cobro de honorarios por hora. Las tarifas van desde los US$100 hasta los US$500 y más, que cobran los asesores más reconocidos.

En Colombia es probable que con el auge que están tomando los mercados financieros (nuevas emisiones, MILA y otras probables alianzas) se empiece a desarrollar esta actividad, abriendo así una nueva oportunidad para muchos profesionales del medio financiero.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.