Un menú de tres estrellas... Con las sobras de ayer

Un estudio demuestra que en Alemania se tira demasiada comida. Hoy vamos a dar algunas ideas para ver qué podemos hacer con las sobras de la comida.

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DW

“En un país industrializado como Alemania se tiran demasiadas cosas, pierden su valor y se desechan. Los alemanes vivimos en una sociedad de la abundancia y del desperdicio. Para mí, el tirar alimentos en buen estado es algo intolerable. Cada día se pierde un potencial demasiado grande, en lugar de utilizarlo para asegurar el alimento, conservar nuestros recursos y proteger el medio ambiente.”

La ministra de Agricultura alemana, Ilse Aigner, lo dejó muy claro en su discurso el pasado martes en la presentación de los resultados del mencionado estudio: esta situación no puede continuar. Mucha gente en el mundo pasa hambre, mientras en Alemania se tiran cada año 11 millones de toneladas de comida en buen estado a la basura.

Por eso, ha empezado este mes una plataforma de Internet y una campaña de educación con el título “Demasiado bueno para la basura” (“Zu gut für die Tonne”) para concienciar a los consumidores de que no tiren tanta comida. Si se tiene más cuidado, no se tirará tanta comida a la ligera, o eso espera Aigner con su campaña.
Ideas prácticas

Parte importante de esta iniciativa es enseñar a los consumidores a hacer buen uso de las sobras de su comida, en lugar de simplemente tirarlas y olvidarse. Nosotros tenemos algunas sugerencias:

- ¿Se ha pasado con la cantidad de pasta cocida al preparar unos macarrones? No tire el exceso: guárdelo en el frigorífico y prepare con ello una ensalada, o una deliciosa guarnición para la cena.

- ¿Ha hecho un delicioso caldo para sopa y no sabe qué hacer con los ingredientes cocidos? Puede preparar un completo potaje, o poner los vegetales cocidos de centro de mesa en su próximo asado. O puede hacer una bechamel con la carne cocida y hacer unas croquetas caseras. ¿Quién podría resistirse?

- Las patatas cocidas pueden reutilizarse friéndose en una sartén y sirviéndolas como guarnición. No son las patatas fritas de toda la vida, pero tienen un sabor bien rico y original.

- ¿Ha asado un pollo en el horno y le ha sobrado la mitad? Guárdelo para la cena o para el día siguiente y prepare una rica salsa para acompañarlo y evitar que se quede seco. No tiene que ser algo complicado: con una cebolla, unos dientes de ajo laminados, leche y harina tiene más que suficiente para preparar una cena rápida, deliciosa.

- ¿Tiene una montaña de pan duro en la despensa y no sabe qué hacer con él? Córtelo en trozos pequeños y sírvalos como picatostes en su próxima sopa, o mójelo con agua y tritúrelo junto con un pepino, algunos tomates, pimientos y ajos y tendrá un refrescante gazpacho.

Puede hacer una sopa o incluso un delicioso postre, tal y como nos recomienda la misma ministra Aigner, que amablemente nos prestó un par de recetas para poner en práctica esta sana costumbre. Hoy preparamos, pues, un Semmelschmarrn con compota hecho con pan duro.

Semmelschmarrn con compota

Ingredientes para 2 personas

6 panecillos viejos
300 ml de leche
3 huevos
1 pizca de sal
2 cucharadas de azúcar
Mantequilla
Uvas pasas al gusto
Azúcar glaseado al gusto
Compota de cerezas dulces o ciruelas

Preparación

Cortar los panecillos en rebanadas y ponerlos en un cuenco.

Mezclar aparte la leche, los huevos, el azúcar y la pizca de sal.

Verter la mezcla sobre los panecillos en rebanadas, y agregar las uvas pasas.

Dejar reposar todo durante una media hora, remover bien de nuevo y poner en una sartén a freír lentamente en la mantequilla. Esta mezcla será el semmelschmarrn.

Al mismo tiempo, calentar la compota en un cazo.

Cuando el semmelschmarrn adquiera un tono marrón dorado, significa que ya está listo para servir. Colocar en un plato, espolvorear con azúcar glaseado y acompañar con la compota.

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