Indicadores Financieros

Hábitos

Los pecados financieros que lo pueden condenar. La gula se expresa en el consumo excesivo e innecesario. Foto Corbis.

La gula se expresa en el consumo excesivo e innecesario. Foto Corbis.

Los pecados financieros que lo pueden condenar

Si al culminar la Semana Santa usted todavía no ha reflexionado sobre sus finanzas, aún está a tiempo de hacerlo.

Hábitos o comportamientos lo pueden convertir en un pecador financiero sin que necesariamente usted se haya dado cuenta.

Esto puede ser más visible después de épocas como Semana Santa y Navidad, cuando puede gastar sin mesura y después no cuenta con el dinero suficiente para asumir sus gastos.

Un sondeo realizado por FinanzasPersonales.com.co muestra que el mayor pecado de los que las personas se siente culpables es no ahorrar (236 votos), seguido de gastar más de lo que gana (190), adquirir productos que no necesita (101 votos), comprar impulsivamente (73 votos), realizar inversiones arriesgadas (70 votos) y endeudarse todos los meses (58 votos).

Las probabilidades de caer en uno de estos pecados son altas, por lo que es mejor hacer un repaso por cada uno de ellos:

La pereza

La pereza es una enemiga muy grande para la salud de sus finanzas porque va en contravía de la disciplina, la persistencia y el orden. Ésta puede coartarle el impulso de hacer una lista de sus finanzas a diario, de destinar una parte de su sueldo para ahorrar, de no realizar juiciosamente las cuentas de sus inversiones y las ganancias que obtiene por ello, entre otros.

La Gula

El consumo excesivo e innecesario se incluye dentro de este pecado. Compras de productos por impulso que después no los utiliza o se da cuenta que no los requería están dentro del grupo de la gula.

La Lujuria

Este pecado casi siempre se refleja cuando se gasta más de lo que se tiene al no poder controlar su deseo de comprar o tener una vida más costosa de la que puede tener. Un consumo desenfrenado por placer. Normalmente esto conlleva a endeudarse todos los meses con el fin de sostener ese estilo de vida.

Avaricia

Querer tener más, más y más puede llevarlo a perder la cabeza. Vivir solamente para ganar dinero no es una buena señal y mucho menos es sinónimo de tener unas finanzas controladas. La avaricia puede hacer que usted arriesgue todo lo que tiene sólo para conseguir más dinero, por lo que puede caer en la ruina.

Así mismo, puede hacerlo quebrantar los límites de la ética e integridad como persona al querer obtener dinero bajo cualquier precio.

Ira

No siempre los resultados obtenidos son los esperados. La ira puede alejarlo y hacer que desista de sus metas financieras.

Envidia

Codiciar el dinero ajeno puede truncar y frenar su camino, pues no va a mirar hacia adelante, sino hacia los lados. ¡No se pierda por querer tener lo de otros!

Soberbia

No todo lo sabe y lo puede hacer usted. Hay inversiones para las que requiere ayuda y asesoría de los demás. No pedir una opinión puede hacerlo cometer un error que lo tendrá que pagar con su propio dinero.